Cita Psiquiatra 9 junio 2010

Cita con la psiquiatra en la que Nic lleva unos días de hipomanía o un poco más eufórica de lo habitual y los pródromos que anteceden al episodio.

La cita

¡Estabilízate! Es lo que nos ha dicho la psiquiatra el día de hoy en la cita (que se suponía era la última por que hemos cambiado de domicilio hace 5 meses y nos tocaría con otro psiquiatra). No sólo eso, me ha causado un tanto de gracia, una hora después claro, y es que me acabo de enterar y de confirmar porque Nic se veía “un poquito arriba” no era una hipomanía, pero si más eufórica de lo habitual.

Lleva un par de días con durmiendo menos, se acuesta un poco más tarde o tarda en conciliar el sueño, y se despierta poco antes de que el despertador comience a sonar. Se lo había dicho, también le dan ganas de salir un poco más, hace dos noches me dijo que si salíamos a andar ¡A las 11 de la noche del lunes! No es que esté mal, es que sale de lo habitual una sugerencia de ese tipo. Solía dormir entre 8 y 10 horas diarias. Por su puesto que nos quedamos en casa ya acostados, en pijama como estábamos antes de esa propuesta.

Ayer también tenía ánimos para limpiar el baño, a las 12 de la noche, y sé como son esas “limpiadas”, tan escrupulosamente detalladas que sólo le hace falta una pulida. Mi respuesta fue un rotundo – No, intenta dormir y mañana hablamos – a lo que más llegamos fue ver dos capítulos de House, cuando normalmente vimos uno porque no tenía nada de sueño.

Medicación

No le había podido atribuir a nada este reciente estado de ánimo, hasta que hoy en la cita me hizo salir para hablar a solas con la psiquiatra, lo que nunca había ocurrido. Antes de ello, le comenté a la psiquiatra lo que había notado en los últimos días y que además ahora tenía un constante movimiento de pierna, un tic nervioso (yo lo tengo, pero es porque soy un poco nervioso y toda la vida ha sido así) pero a ella le desespera verme mover la pierna todo el tiempo.

A lo único que regresé fue para saber lo que teníamos que hacer, ella dejaría por ahora el antidepresivo (Esertia 10mg) y tomaría el Seroquel Prolong (50mg), y su dosis diaria de Topamax (topiramato 150mg), el cual había dejado de tomar desde hace 3 días. – Pensé que eso ya lo habíamos superado, creí que ya no te debía vigilar la medicación- le dije, pues veo que no. Ella me pidió también que le ayudara, más que a recordar a asegurarme que la tome. Aunque no me lo hubiera pedido, eso haré.

Estar atento a esos cambios en la conducta

Ahora recuerdo otro pródromo, y es que cuando “se siente muy bien”, comienza a dudar si tiene Trastorno Bipolar, ¿y si no tengo eso? – me dice – ¿y si tengo trastorno limítrofe? ¡Que no! El penúltimo psiquiatra que estuvimos viendo durante dos años aproximadamente, lo re-confirmó, todo lo visto en la psicoeducación es coherente con sus actos y la medicación le hace estar bien día a día. Tengo la duda si yo tomara lo que ella, también estaría estable o tendría algún desequilibro emocional, dado que yo no tengo (al menos hasta hoy) diagnósticado Trastrorno Bipolar.


En fin, las cosas están claras, y lo que debe hacerse se hará.

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