ONG por un día

Es lo que puede pasar cuando suelen estar en manía o hipomanía, les puede llegar a la cabeza “la mejor idea del mundo” y en ocasiones suelen ser bastante insistentes para conseguir lo que quieren aunque uno intente disuadirlos varias veces. Conozco a un amigo que en una manía (no tratada al parecer) intentando hacer lo posible por crear una ONG para personas inmigrantes de escasos recursos, hipotecó su casa y dejó 3 de sus cuentas bancarias en ceros, literalmente. Ya sin hablar demasiado de que dio hospedaje a una familia de gitanos por alrededor de 5 meses.
La intención es más que buena, pero arriesgar todo el patrimonio, y hasta la integridad física queda algo lejos de una buena idea, aunque ellos piensen fervientemente que es lo mejor y podrán “salvar al mundo”.

Pues aquí tengo a Nic, un śabado como cualquier otro, padeciendo una hipomanía leve, resucitada por el cambio de medicación que sugirió la Psiquiatra el viernes que le llamamos, poco después del medio día, regresando a casa después de ir al supermercado cuando vemos en la entrada de alguno de los comercios cerrados que hay un pajarito, herido seguramente y que no puede emprender el vuelo. Me mira y con cara de “papá cómprame algo” me dice -¿Nos lo podemos llevar?- A lo que terminantemente le digo -No-, no es que sea una mala persona, que también sentí feo de verlo ahí tirado. En fin, continuamos caminando y unos pasos más tarde me dice -Es que se va a morir-, le respondo -Pues sí, no creo que podamos hacer algo-, caminamos un poco más y finalmente llegó la frase -Anda si, podemos llevarlo a la casa-, y no me quedó más que decir -Bueno, está bien- Regresó por él, yo me adelanté y pues a los poco minutos ya lo teníamos en la terraza.

Aunque lo alimentó, lo tapó, no pudimos evitar que el pajarito muriera por la noche del sábado al domingo.

Puede no ser fácil intentar ponerles los pies en la tierra, menos mal que Nic no se pone agresiva, quizá un poco irritable, pero en estos momentos debo tener mucha cordura y negarme la mayoría de las veces aunque por dentro también quiera hacerlo.

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