Sueños de Nic 24 -jul

Los sueños de Nic

Generalmente por las mañanas, al despertarnos, al preparar el desayuno antes de ir a trabajar como a esas horas vamos medio dormidos aún, que nos cuesta iniciar motores después de 9 horas de dormir plácidamente, le pido a Nic que me cuente que ha soñado.

La mayoría de las veces se acuerda, yo no, siempre lo olvido, pero mis sueños son.. digamos… diferentes a los de ella. Siempre he insistido en que tenemos que hacer una recopilación de ellos, sea grabarlos mientras me los cuenta o escribirlos, y ahora será la primera vez que los publiquemos, porque ya se ha animado a hacerlo.

Así que, aquí va el primero. Le he titulado

La corcholata mágica

Estoy en mi lapcita (netbook) viendo paginas de intenet y tengo una corcholata (chapa) de coca-cola, de esas de las latas de vidrio y esa corcholata tiene un código, así es que ingreso el código y entro a una página en la que dice que si tienes una foto y pones tu cara en frente del ordenador se hará un cambio de tu cara con la de la foto que tengas ahí expuesta.

Total que no me fijo y me acerco al ordenador y no veo que la foto que tengo cerca es la de una mujer fea con los dientes picados. Unos dientes muy feos, horribles.

Tiene los dientes delanteros totalmente negros, partidos por la mitad en un corte horizontal por donde les sale algo negro, podridos por nunca lavarlos y de pronto veo esos dientes en mi cara.

La corcholata mágica

Cabe decir que mis dientes son muy cuidados y es algo de lo que me enorgullezco. Me asusto al ver esos dientes en mi cara y sé que tengo que encontrar otra corcholata con otro código para volverlo a ingresar y poner una foto mía sonriendo con mis propios dientes y así poderlos recuperar. Salgo en busca de la dichosa corcholata sin enseñar mis dientes a nadie.

Lo primero que hago es ir en busca de mi mejor amiga. La encuentro en una especie de museo. Es una sala enorme de un solo piso en donde hay muchas antigüedades y a la mitad de la sala hay un perchero que llega de lado a lado con vestidos antiquísimos.

La veo y esta vestida al estilo de Maria Antonieta. Trae un vestido color rosa con aplicaciones en rojo, es ceñido al cuerpo y con una falda como 6 veces más grande que sus caderas. Me ve y se pone a elegirme uno de los vestidos del perchero. Elige uno para mí color azul brillante, es hermoso pero la verdad no estoy interesada en ponerme algo así. No puedo explicarle lo de los dientes.

Me ve muy seria y me pregunta que que me pasa, que vamos a tomarnos unas fotos sonriendo, le digo que no puedo y me voy de ahí.

Voy en busca de mi hermano para que me ayude. Lo encuentro en un museo didáctico para niños. Hay varias máquinas y niños jugando en ellas. Mi hermano me pide que entre a una habitación en la que hay un tablero a la altura de la cintura que rodea 3/4 partes de la habitación y que tiene muchos botones del tamaño de platos sobre él.

Mi hermano me dice que tengo que oprimir esos botones uno a uno para encontrar el botón que abre la puerta para salir de la habitación y se va. Así es que comienzo a oprimir los botones. Oprimo los primero 3 botones y al hacerlo aparecen figuras de Pokemon hechas de cartón, sigo oprimiendo botones y siguen apareciendo.

Cuando llego a la mitad de los botones comienzan a salir chorros de agua y me comienzan a mojar, porque no sólo es agua sino es jugo de melocotón y el jugo de melocotón no me gusta. Así es que me molesto y comienzo a desviar los chorros de agua por la ventana para que mojen a los niños que están jugando con los videojuegos fuera en la sala. Llega mi hermano muy molesto y me dice que porque hago eso, le digo que estoy buscando su ayuda y que me pone a hacer tonterías, así que me voy.

Llego a una casa elegante, hay muchas personas y en el centro de la casa hay una mesa con un plato enorme en el que veo varias cosas de coca-cola, son cosas pequeñas, así es que tengo una oportunidad de que ahí pueda estar mi tan preciada corcholata, pero ¿cómo me la podré robar sin que nadie me vea?, me acerco al centro de la sala y disimuladamente comienzo a buscar la corcholata en el enorme plato.

Veo lo que serian unas miniaturas de gorras no mas grandes que una corcholata de color rojo, quizás como para un muñeco, sigo buscando, hay mucha basura.

De pronto veo la corcholata pero no sé como tomarla sin que la gente se dé cuenta, así es que me acerco a la cocina que se encuentra a un lado y tomo unas servilletas de papel sucias y me las pongo en las manos, me acerco nuevamente al plato enorme en donde se encuentra la corcholata y ahí la escondo para podérmela llevar.

Me la llevo y me voy en busca de mi madre, porque ahora necesito mi lapcita portátil para poder ingresar el código y la foto en donde este yo sonriendo para poder recuperar mi sonrisa.

En eso recuerdo mis dientes y puedo ver dentro de mi boca y veo una serie de muelas podridas. Tres de ellas están cubiertas por un como puente de metal que las sostiene de caerse, pero no se ven estables, tengo que llegar lo antes posible, de lo contrario los perderé para siempre. No puedo con el asco que me da mi boca en este momento.

Encuentro a mi madre que esta en una camioneta (furgoneta) y le pido que me lleve con mi lapcita, que me urge, y me dice que si, pero que antes tiene que ir a entregar un pedido de su empresa, y se pone a explicarme que el proveedor le ha entregado tarde el producto, que ella se lo tiene que llevar al cliente y que hay mucho trafico. Estamos paradas en el coche un rato sin movernos y yo tengo que irme, me bajo y me voy andando.

Fin

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