Visita al psiquiátrico

El domingo pasado visitamos a un amigo a un centro psiquiatrico cerca de la ciudad. Esta internado debido a que en las últimas semanas tenía síntomas de una hipomanía. Decidió internarse volutariamente para evitar llegar a una manía o tener el efecto “rebote”, en este caso una depresión. Después de varios ajustes de dosis, aumentándole la medicación ya que le era imposible conciliar el sueño, algunos días llegó a dormir solo un par de horas. El hacia lo correcto y consultaba e informaba a su psiquiatra, si no diario, si una o dos veces por semana. Pero su cuerpo era bastante resistente ante la medicación. Le llegó a subir tanto la medicación que todo el día tenía sueño, incluso llegaba a quedarse dormido mientras comía, o mientras andaba. Se hizo daño mientras caminaba por la calle al chocar con la puerta de algun local. Sin contar con todas las veces que chocaba con otras personas y se daba tropezones.

No es una situación muy agradable, y dado que después de más de 3 cambios de dosis y la hipomanía no remitía, decidió por cuenta propia y con autorización de su psiquiatra internarse. Así que fuimos a visitarlo, en su tercer día.

Fue menos impresionante de lo que se aprecia en las películas de Hollywood, además al ser domingo había menos personas. No todas con trastorno bipolar, sino con otras enfermedades, no estoy seguro si es bueno o malo, pero al parecer se suele mezclar los pacientes con enfermedades mentales graves en estos institutos. Fue una charla normal entre amigos, pudimos comprar un café de máquina (descafeinado) y estar en el jardín poco más de una hora. Él se veía tranquilo y hasta contento, lo trataban bastante bien, por lo que nos comentó, los enfermeros eran amables, la comida era buena, le prohibían pocas cosas.

No fui conciente del impacto que tuvo para Nic hasta que salimos y regresabamos en el autobús. Me contó que estaba con un poco de shock aún, porque no sabía como sería su primera visita a un “hospital psiquiatrico”. No le pareció tan mal y pudimos ver que hay más estigmas que alejan de la realidad a estos centros.

Ahora estamos planeando adquirir un seguro de gastos médicos, esperando no utilizarlo, por si algún día es necesario internar a Nic. No es que estemos 100% convencidos que sucederá, pero tampoco podemos asegurar lo contrario. Lo mejor es estar preparados y tener un recurso adicional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *