Yo si me controlo

“Yo si me controlo” Es la frase que me ha confesado Nic que le molesta muchísimo que se la diga, y no soy sólo yo, que también su mejor amiga se lo ha dicho, la misma frase, y mira que casi no la veo. Pero lleva mucha razón, también me cuesta llegar a controlar mis emociones, la ira principalmente, pero vamos que nadie es capaz de controlarlas al 100%.
Me sentí un poco mal, porque no pensé que esas frases, que uno dice sin pensar, puedan quedar grabadas o ser tan significativas para ella. Nunca las he dicho con la intención se reamarcar o diferenciarnos, simplemente salen. Lo que si me ha quedado claro es que no ha sido una vez, sino lo he repetido en varias ocasiones. Ahora tendré más cuidado con lo que le digo, pero agradezco la confianza y la sinceridad para contarme eso, porque esos detalles se van acumulando, y si no hay una retroalimentación, por parte de ambos, pues llegará un momento en el que será insoportable.

Una cosa que nos ha dicho la psicologa de la asociación y que es totalmente aplicable a las relaciones, es que si algo no nos funciona, cambiarlo. Porque si seguimos intentando exactamente lo mismo, los resultados serán los mismos, quiero decir. Cuando Nic tomaba el Depakine Chrono, tenía muchos cambios de humor y repentinos, quiero decir, se mostraba irritable, en otros momentos ausente o un poco más alegre, etc. En ocasiones se irritaba por cualquier detalle, que no encontraba las llaves, o que la música estaba muy alta, o que se acababa la catsup. Se desesperaba también cuando algo no salía como ella quería, y como todos pues comenzaba a decir una sarta de tonteras. Ella hasta cierto punto se controlaba, quiero decir, no se ponía agresiva ni alzaba la voz ni ofendía. Pero si yo inciaba una discusión, pues podía no acabar y lo que inició porque se acabó el zumo de naranja, terminaba en que ya no salíamos ese sábado para nada, porque estábamos molestos. Lo que me funcionó fue darle por su lado, no contestar nada y prácticamente ignorarla. No iniciar una discusión sin un motivo razonable y evitar que me molestara a mí. Eso hasta ahora a mí me ha funcionado, es mejor para nosotros que si alguno de los dos se ha enfadado, evitar al otro, no decir ni ofender ni nada por el estilo y una vez más tranquilos comenzar poco a poco romper el hielo, como desconocidos. ¿Está haciendo más calor? o ¿Quieres un poco de coca-cola? Una vez dominado suele ser más fácil.

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