Cadena de favores

Una idea de cómo personas con Trastorno Bipolar que viven solas puedan ser cuidados por otras. Un cadena de cuidados, como la película Cadena de favores

Algo que me ha gustado de haber entrado en una asociación especializado en trastorno Bipolar es que conoces más casos similares al tuyo. Recibes consejos sobre que hacer, que leer, que evitar y sobre todo cuidarse entre todos.

Cadena de Favores

En estos días un amigo nuestro está pasando por un episodio de depresión, depresión sin dolor pero finalmente depresión. Lleva así una semana ya, él toma la medicación, habitualmente camina todos los días, lleva una rutina diaria bastante estable.

Pero por alguna extraña razón, hemos pensado que puede tener varias causas, entre el trabajo que tuvo (ahora es jubilado) con cambio de turnos, mañana-tarde-noche; también toma medicación para otros dolores, de espalda principalmente, para la diabetes; ahora vive solo, pues se ha separado de su mujer, aunque ve a sus hijos regularmente; y que le diagnosticaron la enfermedad relativamente tarde; ahora ha hecho una resistencia a la medicación. Tarda mucho tiempo en hacerle efecto y fluctúa mucho entre ambos estados (manía y depresión).

Cadena de cuidados

Es precisamente a las personas que viven solas quienes más ayuda podrían necesitar, porque bien pueden pasarse un día o una semana en cama, dificultando la mejoría. Así que no fue un acuerdo, ni un trato, sino una “cadena de cuidados” (haciendo referencia a la película cadena de favores), a mí me toca cuidar a Nic y ella se ha ofrecido a cuidar a nuestro amigo.

Ojo, que a cuidar me refiero a llamarle, ir a caminar con él. El domingo pasado salimos a andar por la mañana, luego cada uno a su casa, y por la tarde otro rato. Realmente no es mucho lo que hay que hacer, sólo asegurarnos que esté tomando la medicación y evitar en la medida de lo posible que se quede en cama todo el día.

El día lunes vino a comer a la casa e incluso ayudó a Nic a cocinar. Nic prácticamente lo iba dirigiendo, que hacer, que picar, que sacar, que guardar. Comimos juntos y por la tarde se regresó a casa nuevamente.

La amistad reside en eso, estar con los amigos no cuando ellos quieran, sino cuando lo necesiten, incluso cuando no quieran que estemos con ellos, porque probablemente será cuando más ayuda requieran.

3 opiniones en “Cadena de favores”

  1. Quiero felicitarlos por el blog! ultimamente lo leo seguido y me hace muy bien, me siento muy identificada yo tambien soy bipolar y no estoy en mis mejores días pero con sus notas aprendo y me hace sentir mejor.saludos!!

    1. Gracias Rosi por leernos y escribir,
      Bienvenida al club, no es nada fácil, pero el sólo reconocer y aceptar que uno no está en sus mejores días y que DEBE hacer algo es un gran paso y hasta podría decir que la solución para llevar una mejor calidad de vida. Los malos días también son temporales.
      Saludos y un abrazo.
      Adrián

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