Mis detonantes: mis padres en casa

Hace ya una semana que mis padres están en casa de visita. No los había visto desde hace un año que nos venimos a vivir a España y sinceramente no sabía que esperar de esta visita.

Hace un mes aproximadamente estaba llena de alegría por su llegada, estaba que no podía de la emoción pero de pronto toda mi alegría se convirtió en desilusión. Mis padres desde siempre han sido desorganizados, han hecho todo a la mera hora y en esta ocasión no fue la excepción. Ya a los pocos días de volar a penas estaban preparando sus pasaportes. Estuve varios días teniendo pesadillas pensando que no iban a tener a tiempo su documentación y que no iban a poder subirse al avión.

Mientras planeaban su viaje a España les pedí a mis padres que cuando vinieran dejaran sus asuntos de México arreglados para que no tuvieran que trabajar mientras que estuvieran aquí. Ambos me prometieron que así lo harían. Ambos son empresarios y entiendo que tienen cosas importantes que hacer en sus trabajos, pero también entiendo que tendrán tiempo para unas vacaciones. Pues según que dejaron gente a cargo para poder estar libres los 15 días que estarían aquí, y más tardaron en bajarse del avión que en estar conectados con sus trabajos. A los dos días de estar aquí en mi casa estuvieron dos días completos trabajando, al grado que no pudimos salir a ningún lado. Me imaginaba que en algún momento trabajarían pero no imaginé que pasaría al segundo día de llegar. Llevan aquí una semana y las cosas no han mejorado, todos los días trabajan aunque sea un par de horas.

Creo que para mis padres su manera de compensarlo es mediante regalos, creen que con cosas materiales solucionan el mundo. Ya habíamos comentado anteriormente que nosotros no teníamos televisión y sinceramente no la creíamos necesaria, platicamos y convivimos bastante bien sin ella. Pues mis padres lo primero que llegaron a hacer es comprarnos una televisión, una enorme y cara televisión que para lo único que ha servido es para que ahora a la hora del desayuno, comida y cena nadie diga una palabra por estar empanados viéndola. Ahora hemos optado por mantenerla apagada el mayor tiempo posible aunque mis padres no logren entender el porqué.

Mi padre cada vez que hablo con él, no importa el tema que yo toque, él comienza a decirme que la situación en México está muy mal que, está muy difícil la cosa y que el narcotráfico está matando mucha gente… y eso que coño tiene que ver con mis pláticas de la hipoteca, de mi trabajo o de que me quiero comprar un perro??

Debo aceptar que a pesar de que extrañaba mucho a mis padres y que deseaba mucho de verlos ahora tristemente deseo que se vayan.

Nic

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