Pide un deseo

Ayer me dijo Adrián que consigo todo lo que deseo, y no es la primer persona que me lo dice. Siempre me dicen que tengo muy buena suerte, nos lo dicen a ambos, incluso me han llegado a decir cosas como que “tengo estrella”, sinceramente no sé lo que eso significa, pero la persona que me lo dijo se refirió a ella misma como “hay personas que nacen con estrella y otras estrelladas”. Realmente esta chica si que tiene una suerte de perros. Pero no creo que la suerte exista como tal, yo creo que cada quien se crea su suerte y cada quien puede conseguir lo que quiere.

Hace unos años leí este libro del “el secreto” un libro bastante interesante y bastante lógico. Soy muy excéptica por naturaleza, por lo mismo soy atea, creo en la ciencia y en la racional explicación de las cosas. Ese libro explica que si deseas algo debes desearlo con todas tus fuerzas y el universo se encargará de conseguírtelo; hasta ahí el libro puede sonar a pura superstición y que si te quedas en ese paso no consigues nada y lo tiras a la basura. Pero si sigues leyendo el libro te pide que hagas algo y que si lo haces las cosas cambian. Te pide que eso que deseas lo plantees en físico, es decir, si quieres por ejemplo un nuevo móvil, te pide que pongas la foto del nuevo móvil en un lugar en donde lo puedas ver todos los días, por ejemplo en tu ordenador, y que ahí lo tengas y que así pronto lo conseguirás. El libro ya no te explica más pero esto tiene una explicación muy lógica, si tú tienes el dichoso móvil todo el día en la cabeza siempre vas a estar pensando en él, cuando escuches hablar de él vas a parar la oreja y a escuchar las ofertas relativas, cuando se hable de móviles hablaras de él, así es que cuando salga la mejor oferta tú serás el primero en saberlo y lo conseguirás, ya sea porque lo escuches en la radio o porque algún amigo te lo diga con tal de que dejes de hablar de tu móvil porque ya lo tienes hasta la coronilla.

Cada fin de año Adrián y yo hacemos una lista de nuestros deseos de año nuevo, esos deseos que todos hacen y que cada quien olvida el 1 de enero. El primer año lo hicimos muy a la ligera, lo anotamos en un papel mientras íbamos de camino a casa de mis padres y dejamos guardado ese papel. Anotamos creo que 20 cosas que queríamos, la mayoría eran cosas materiales. En ese entonces recién vivíamos juntos y nos faltaban muchas cosas en casa, tampoco teníamos mucho dinero y la verdad es que se nos hacía un tanto imposible hacernos de todas esas cosas que deseábamos, por el precio que suponían. Al final de ese año nos encontramos la lista. Nuestra sorpresa fue que al verla ya teníamos todas las cosas que habíamos escrito, no nos había faltado ni una. Ahora la lista de cada año la escribimos con más cuidado y de nuevo cada año la cumplimos. Esa lista de año nuevo se convierte entre un deseo y una meta.

Volví a leer el post que escribí de “porqué a cierta edad nos cuesta tanto hacer nuevos amigos” y me sorprendí de que los nuevos amigos que tenemos ahora son exactamente los amigos que deseábamos, tal cual como los describí, de nuestra edad, gustos similares, que no gustan de salir de fiesta, prefieren comidas y cafés, no tienen hijos aún, misma economía y trabajos, todo lo mismo. No creo que sea suerte, simplemente al desearlo tanto comenzamos a salir con cuanta gente nos invitaba y nos volvimos más perceptivos a la gente con características similares. Y digo que el universo no se acomodó para encontrarme estos amigos sino que fuimos nosotros quienes los buscamos, ya que en esta nueva búsqueda de amigos que hicimos me reencontré con una vieja amiga, hice una amiga de 19 años, tengo varios amigos mas en el chat, ahora tengo una gran mejor amiga a quien le puedo contar todo en México y descubrí que entre todos Adrián es el mejor amigo que he llegado a tener.

Nic

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *