Vivir con Miedo

¿Qué es lo que nos da miedo?

¿Miedo a lo desconocido? ¿al fracaso? ¿a la burla de los demás?

Creo que el miedo es la principal causa de que las personas no se atrevan a hacer la mayor parte de las cosas que desean en la vida.

En lo personal puedo decir que me considero una persona miedosa, tengo miedo a lo desconocido, pero pocas veces el miedo me ha impedido avanzar. A los 17 años me fui a vivir un año a Japón. A esas alturas de mi vida no conocía nada del mundo y mucho menos de la cultura oriental, sus usos, costumbres y su idioma.

Para venir a vivir a España con Adrián lo arriesgamos todo, dejamos nuestra vida segura, casa, coche, trabajos, familia y estabilidad para jugar a la aventura. Había mucho que arriesgar y todo que perder, pero todo con un gran propósito: vivir mejor. Nos moríamos del miedo, pero no nos detuvimos.

En México yo vivía con miedo, tenía miedo de salir a la calle, de caminar sola, de salir por las noches, de quedarme sola en casa. Ahora aquí ya no tengo miedo, vivo mejor.

Miedo Irracional

También existe otro tipo de miedo, el irracional, el que no tiene fundamento alguno. Ese miedo lo he sufrido siempre y ese no he podido dominarlo.

De niña me daba por las noches, me daba un pánico tremendo que alguien entrara por la ventana de mi cuarto (en un segundo piso). Solía poner debajo de la ventana juguetes puntiagudos, muñecos con los brazos alzados para que si alguien entrara se picara los pies al pisarlos.

De adulta la cosa no mejoró, tan sólo las técnicas de defensa. Ya cuando vivía sola solía dormir con un cuchillo al lado de la cama para defenderme.

Pero no lo hacía siempre, sólo en las épocas en las que me daba el terror.
Recientemente aquí en España cuando nos mudamos de casa me pasó lo mismo, las primeras noches no pude acostumbrarme a los nuevos ruidos de la casa, no me sentí segura y tuve que dormir con un cuchillo al lado, sentía que debía defender también a Adrián.

Nunca he sido agresiva, la única vez que he agredido a una persona fue en un parque de diversiones, y no agredí realmente a una persona sino a un personaje.

Miedo a las atracciones de terror

Habíamos ido a un famoso parque de diversiones y la atracción principal era una nueva casa del terror. Yo desde un inicio dejé claro que no quería entrar porque soy de lo más maricona para eso de las casas de terror. Organizaron el grupo y el guía no los dejaba entrar porque faltaba una persona en el grupo, así es que me insistieron.

Total que entré y me pusieron al final de la cola. Desde el inicio no paré de gritar y llegó un momento que ya estaba sufriendo mucho así es que empecé a gritar que ya me quería salir, grité eso una y otra vez. En un momento llegó Freddy (el personaje de Viernes 13) y me tomó por la mano, acto seguido me le lancé encima a pegarle con todas mis fuerzas.

Me cogieron por la espalda inmovilizándome y me sacaron del juego. Ya fuera le seguía lanzando golpes al chico. Se quitó la máscara, los guantes y me gritó “ya vale, ya deja de pegarme!” Me había agarrado la mano para sacarme porque habían escuchado que ya me quería salir. Me dieron un té para que me tranquilizara y el chico se quedó conmigo como una hora hasta que me calmé por completo.

No sé de donde vienen esos miedos irracionales. Me daban tanto miedo las películas de terror. Ese miedo me lo he quitado viéndolas. La película de “the ring” la primera vez que la vi no pude dormir. Me obligué a verla 5 veces, ahora ni miedo me da.

Ahora busco las películas de terror que de niña me quitaban el sueño para inmunizarme.

Creo que hay que enfrentarnos a nuestros temores y tratar de entenderlos porque sino no tenemos manera de seguir adelante.

Nic

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