Nuestra historia. El primer año viviendo juntos

He escuchado muchas veces que a las parejas que comienzan a vivir juntos les suele costar trabajo acoplarse a su nueva vida en pareja.

Cada persona es un mundo y cada persona trae consigo un mundo de costumbres propias, por lo que cuando dos personas se van a vivir juntas suelen chocar dos culturas totalmente diferentes y es por eso que surgen los problemas.

Cuando era niña recuerdo haber escuchado que una actriz se quejaba de su recién estrenado esposo diciendo que su vida en pareja le parecía agradable la mayor parte, pero que ella no soportaba que él apretara el tubo de la pasta de dientes por la mitad, ya que ella siempre lo apretaba prolijamente por debajo para no desperdiciar ni un sólo gramo del dentrífico.

Creo que siempre tuve miedo de vivir con alguien, siempre me pregunté si sería capaz de convivir con alguien más que no fueran mis padres. De alguna manera ya me había acostumbrado a mi vida sola y de pronto, de la nada, había dejado de existir el “yo” y se había convertido en un “nosotros”.

Para mi fortuna el cambio fue de lo más sencillo posible. Fuera de todos los temores que tenía, vivir con Adrián resultó de lo más cómodo. Desde un inicio nos sentimos como en casa. Descubrimos que teníamos un montón de costumbres diferentes y de un momento a otro, sin necesidad de discutirlo si quiera habíamos creado “nuestras” propias costumbres.

Ya que nos fuimos a vivir juntos al mes de ser novios le tuve que decir a Adrián que tenía una enfermedad mental ya viviendo con él. Decidí decírselo cuanto antes, por si decidía salir corriendo antes de que las cosas se tornaran más serias, aunque a decir verdad ya estábamos metidos en un buen lío porque ya habíamos comenzado a vivir juntos. Simplemente se lo dije tal cual. En ese momento yo tenía un diagnóstico de Depresión Mayor, la bipolaridad no me la diagnosticarían hasta un par de años después. Al decírselo lo único que me preguntó fue si era si debía temer por su seguridad. Le expliqué que a la única persona que le hacía daño físico era a mi misma y sin reparo alguno le conté todos los pormenores de la enfermedad, todo lo que había vivido y todo lo que hasta ese momento sabía.

Una de las cosas que tuvimos en común fueron los planes a futuro. Ambos queríamos vivir fuera de México y a los pocos meses de vivir juntos comenzamos a buscar formas de irnos a otro país. Al buscar información nos dimos cuenta que teníamos oportunidad de venirnos a vivir a Europa y que nos sería más fácil hacerlo si estábamos legalmente casados. Inicialmente lo consideramos sólo hacerlo como un trámite y por un tiempo no tocamos más el tema. Un día sin previo aviso Adrián me sorprendió, me dijo que era feliz viviendo a mi lado y que quería casarse conmigo. Hay momentos que no se olvidan, y ese es uno de ellos para mi.

A partir de ese momento todo comenzó a girar en torno a nuestra boda.

Nic

4 opiniones en “Nuestra historia. El primer año viviendo juntos”

  1. hola pareja, he llegado a vuestra pagina de casualidad, desde hace seis meses salgo con un chico, que para mi ya era especial le notaba cambios de humor pero nada diferente a otras personas que he conocido a lo largo de mi vida he incluso a mis propios cambios de humor, el fin de semana pasada antes de irnos de vacaciones, me confeso que tenia trastorno bipolar yo habia oido poco al respecto sabia que era un estado de euforia seguido de depresion, pero el me conto todo desde que su enfermedad fue diagnosticada que sufrio un tormento porque a los diecinueve años le dijeron que tenia esquizofrenia y durante ese tiempo le dieron multitud de farmacos que no le ayudaron a mejorar, hace diez años un psiquiatra dio conque su enfermedad era un trastorno bipolar y ahora dice que lo principal fue reconocer que tenia una enfermedad, toma la medicacion religiosamente y no bebe alcohol ni toma drogas, durante las vacaciones lo he notado triste y contento en fin una mezcla de todo pero vamos que si no me lo hubiese contado pensaria que era como la mayor parte de la gente con momentos buenos y malos, no puedo negar que estoy un poco agobiada porque yo en mi casa cuido a mi madre que tiene principios de alzehimer con lo cual mi salud mental esta tambien un poco floja y no se si sere capaz de poder ayudarle en los malos momentos o mas bien como hacerlo, pero de todas formas creo que es una persona maravillosa por la cual merece la pena intentarlo, creo que me voy a hace asidua de vuestra pagina, porque me da unos cuantos rayos de esperanza muchisimas gracias

    1. Hola carmen, gracias por leernos y escribir,
      Nadie o muy pocos están preparados para ser cuidadores, que no es una tarea sencilla, he de confesar que exige demasiado y a veces no es valorado como cada uno quisiera. A veces creo que cuando uno hace las cosas las primeras veces se suele agradecer como un favor que se hace, pero al volverse algo periódico, repetitivo o diario, suele volverse “una obligación, una responsabilidad y hasta un trabajo”. Me recuerda la película de DogVille, que recomiendo ampliamente por cierto. Y a veces esas buenas intenciones al final se ven malinterpretadas y eso puede terminar en problemas.

      Nadie más que tú misma puede poner los límites en los cuales esa “ayuda” se convierte en obligación, y ser lo suficientemente clara con este chico, por que si bien él no puede hacer nada mientras esta enfermo, si que puede hacer todo para prevenirlo y no vale que se utilice como excusa. Inténtalo, es una bonita experiencia después de todo, el saber que puedes ayudar a una persona y hacerle sentir mejor, eso si deberás tener mucha paciencia.
      Un saludo
      Adrián

  2. K tierna la empocion con que describes ese momento…relamente hombres como Adrian no hay muchos o se van corriendo o se desencantan o se enfrian cuando ven que somos diferentes…yo tengo TLP, me adoraron me propusieron matrimonio, me dejaron, se asustaron de mi despues de mi salida del hospital..y ahora con la persona que esta ami lado a veces siento como si no estuviera…ya no se si soy yo o es él….peron me alegro que haya seres como tu y adrian en este mundo..un beso

    blueevangelion
    http://www.borderlineperu.blogspot.com

    1. Hola Blueevangelion, gracias por leernos y escribirnos
      Probablemente no todas las personas estén dispuestas a aprender y convivir con una enfermedad mental. No es algo fácil, hay que decirlo, pero tampoco es algo imposible. Uno puede llevar una vida normal con el estilo de vida adecuado. A veces hay que agradecer también a quienes no se compromentan con uno se alejen y como a quienes si lo deseen y estén dispuestos a pasar con uno las buenas y las malas, tanto de ésta como de cualquier otra enfermedad.
      Este compromiso es por las dos partes, tanto por el afectado, por procurar y hacer todo lo que esté en sus manos por evitar cualquier episodio y por el cuidador, por informarse, hacerse de paciencia y hacer lo que se se debe hacer en los momentos difíciles.

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