¿Lo bien aprendido, nunca se olvida?

¿Que tan cierta es la frase “Lo que bien se aprende nunca se olvida? Andar en bicicleta como adulto es tan fácil como cuando eras niño. ¿Que ha cambiado?

Lo que bien se aprende nunca se olvida

Hay ocasiones en las que puedes escuchar una misma frase cientos de veces, y no precisamente por que la diga la misma persona, tal parece que todos se ponen de acuerdo para parecer grabadoras y darte la misma cansada frase una y otra vez hasta hacerte perder la paciencia.

Este es mi caso desde que me compré una bicicleta. Hace más de 20 años que no me subía a una bici y tal parece que al escuchar estas palabras lo que a todos les viene a la mente es la frase “lo que bien se aprende nunca se olvida” el problema es que no sólo lo piensan, sino que me lo dicen, como si fueran los primeros en recordar tan brillante lema.

Ante la insistencia de la frase, me han hecho pensar si es verdad que todo lo que bien se aprende no se olvida?. Debo decir que mi regreso a la bici ya lleva una caída con su buen morete en la rodilla, tobillo torcido y mano raspada.

Puedo decir que efectivamente recuerdo cómo mantener el equilibrio con la bici, ¡pero la manejo como el culo! Estos primeros días no he sabido girar en las calles, frenar, esquivar gente, vaya, tengo problemas hasta para ir recto sin que se me mueva de un lado para otro.

Según recuerdo de niña era yo bastante buena con la bici y pasaba bastante tiempo en ella, hasta la solía manejar con una mano. ¿Dónde quedó entonces eso de lo bien aprendido? No desestimo ahora el valor de la práctica constante y para todos aquellos que me dicen que “lo bien aprendido nunca se olvida” sólo me queda decirles que después de 20 años se suban a una bici y hablamos…

Nic

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