Periodos de normalidad en el Trastorno Bipolar

Cómo es la rutina de las tareas de casa cuando llegan esos periodos de normalidad, cuando el Trastorno Bipolar no está presente en nuestras vidas.

Normalidad en el estado de ánimo

Es la recompensa por cumplir con las recomendaciones para llevar bien esta enfermedad. Estar en eutimia, en un estado de ánimo normal.

El estado de ánimo de Nic ha mejorado muchísimo ahora que tiene un trabajo estable, que le gusta, no se le exije hacer horas extras y sobre todo que no lleva mucho estrés (aún), tal como habíamos leído en las recomendaciones laborales para personas con TB.

Organizando las tareas del hogar

La verdad es que se disfruta muchísimo, todo se vuelve fácil, la vida matrimonial “fluye” en el sentido de que estamos realmente bien. Hemos ya hecho una rutina diaria y somos, en las tareas del hogar, como un equipo.

Yo preparo el desayuno (que ella entra más temprano a trabajar), ella llega a preparar la comida y yo llego un poco más tarde y ayudo también.

Por la noche hay veces que me preparo la cena según mi antojo del día o bien, ella me la prepara si llego muy cansado.

Mis tareas “predeterminadas” de la casa son lavar los trastes, barrer, fregar, sacar la basura y las de ella son lavar el baño, lavar la ropa, planchar, hacer la cama.

Lo importante es que son intercambiables, dependiendo de la situación lo que se transforma en que ninguno de los dos está “obligado” a hacer tal o cual cosa.

Ella se hace responsable de mantenerse  bien

Llevamos ya alrededor de un par de meses en eutimia, y probablemente si ha habido un par de veces en las que comenzaba a sentirse un poco mal, sobre todo a tener pensamientos de tristeza, pero no hay nada mejor como salir a caminar y despejarse un poco.

Al poco rato ella misma comienza a sentirse mucho mejor, yo no tengo que hacer más que guiarla, decirle “vamos a caminar” y hacerlo con ella.

No tengo que forzar la conversación, ni preocuparme de más, únicamente tomar acciones.

En estos días ya no le recuerdo sobre la medicación, ella misma la toma y lo mismo quizá un par de días se le ha olvidado por no desayunar o lo que sea, pero no va a más.

Son esos periodos en los que puedo descansar como cuidador y disfrutar de mi mujer.

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