BlackBerry en el Matrimonio

La modernidad nos ha traído un lubricante matrimonial más: las BlackBerrys, llámese smartphone, (Iphone, Samsung, HTC, Nokia, etc). Las minutos se escurren mientras uno esta conectado o pegado al teléfono, también pasan de largo las conversaciones, reuniones, programas de televisión y hasta comidas. Podemos estar chateando con varias personas a la vez, excepto con las que tenemos justo enfrente. Nos estamos volviendo multi tasking, con una atención demasiado dispersa, aunque en ese aprendizaje es difícil de no ignoremos a alguien. Es increíble como ese led rojo parpadeante puede llamar más la atención que la opinión en vivo de otra persona.

Que sucederá en unos años más, cuando nuestros hábitos y conductas vayan siendo manipuladas y controladas por las nuevas tecnologías. sinceramente es preocupante en que medida nos desconectamos del mundo real para conectarnos al virtual.

En casa ahora tenemos una regla más, estamos juntos y no BlackBerry, no importa que el led se funda, siempre existirá el modo silencio y nos condicionamos a no ignorarnos en la comida. A la hora de comer, procuramos ver en la televisión únicamente las noticias más importantes, “los encabezados” y después apagarla. Tenemos mucho más que contarnos Nic y yo como para que un presentador de noticias o de algún programa de entretenimiento nos venga a hipnotizar. Los teléfonos se quedan en su funda, alejados de la mesa, de tal manera que minimicemos la tentación.

Es difícil hacerlo cada una de las veces, pero somos dos para recordárnoslo.

4 opiniones en “BlackBerry en el Matrimonio”

  1. Di con este blog por error y debo admitir que es uno de los mejores errore que he cometido en mi vida. He llorado mucho al leer este post, soy bipolar tipo II y estoy casada. Debo admitir que uno de los principales problemas que tengo con mi pareja es precisamente es toda la atencion que le presta a ese estupido aparato llamado blackberry, hasta el punto que en mas de una ocasion he deseado convertirme en el.

    En estos momentos estoy atravesando por una crisis y lo unico que necesito es tenerlo a mi lado, sin embargo me toca leer y buscar refugio por aqui mientras el distribuye su tiempo entre su portatil, la tele y su smartphone.

    1. Hola doble b,
      Pues si, ahora con la novedad todo el mundo se ha sentido ignorado porque la otra persona está más pendiente del teléfono que de uno. Nosotros hemos intentado poner reglas sobre el uso, por ejemplo, cuando comemos, o salimos a tomar un café, o hacemos algo juntos, dejamos los teléfonos guardados, ni siquiera sobre la mesa ni a mano, porque son una tentación. No siempre funciona, pero el otro se siente con más derecho de decir “Hazme caso”, que es una llamada de atención.

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