La vida está llena de cambios

No cabe duda de que la única constante es el cambio. En el mundo en el que vivimos todo puede dar un vuelco en pocas horas y ya no digamos en días, y no estoy hablando del Transtorno Bipolar, sino la vida de un ciudadano de a pie como Nic y yo. Por una parte hemos logrado un objetivo que teníamos desde hace al menos 3 años cuando decidimos venirnos a vivir a España, que era un contrato de trabajo indefinido. Pero en los tiempos que corren ahora por aquí eso no es suficiente ni mucho menos seguro. Tenemos cierta estabilidad laboral, lo que repercute en nuestra calidad de vida y nuestra relación matrimonial. Ahora podemos darnos el “lujo” de ahorrar, aunque sea poco pero hacerlo, de comprar y darnos algunos caprichos, así como ir vistiendo la casa.

Todo iba bien hasta que… A Nic la cambian de lugar de trabajo, en la misma ciudad, pero mucho más lejos, asi que una nueva rutina. Y yo que por un lado me han renovado el contrato, y por otro esta empresa se vende a otra, despidiendo al menos, y hasta ahora a 30 personas ( con sus 20 dias por año), todo cambiará a partir del 1 de abril, nuevos jefes, más presiones, otras reglas, y hay que aguantar.

A mis 30 años próximos a cumplir en septiembre, aún no me queda claro como se obtiene la estabilidad en este mundo, que de una noche a otra puede venirse todo abajo. Aún pienso en cambiar de profesión y dedicarme a lo que me gusta, que entonces ya no sería trabajo, sería una gozada. Pero como decía mi madre “No se puede tener todo en esta vida”.

2 opiniones en “La vida está llena de cambios”

  1. Hola Adrián, he leído bastante tu blog y me sorprende ahora conocer que tienes recién 30-31 años. No dudo que con la convicción que ambos tienen de subirse a la vida superarán los cambios que se presenten.
    Te cuento mi caso: conocí a Pilar a mis 30 (hoy yo tengo 35 y ella 30). Me enamoré de ella desde que la conocí. Ambos somos personas de sanas costumbres y bien intencionadas. Hace poco más de 2 años nos comprometimos pero saltaron algunos temas que no habíamos resuelto. El caso es que hace 1año y un poco más me pide separarnos por que ella no estaba segura, que no sabía que sentía. Nos extrañamos ese año, pero también me cuestioné mucho la relación. Transcrrido un año así, en mayo de este año, me busca y decidimos probar darnos una oportunidad. Justo en esos días se le prensentaron todos los signos de una manía que terminó en paranoia. No sabía yo, ni ella, nada de la enfermedad. Fue un psiquiatra quien la diagnosticó como TB y la medicó con zyprexa. Hoy ya está estable, pero yo me he alejado un poco porque estoy muy confundido. Era la oportunidad para no caer en los “desamores” de antes, y ahora no sé bien quién es ella, si lo que nos pasaba antes eran manifestaciones de la enfermedad, ni si acercó a mí por la manía o por un sentimiento ya maduro, ni si hoy puedo confiar en ella, pero peor aún no sé si podré confiar en mi capacaidad de comprenderla y ser un apoyo para ella.
    La vida también me sorprendió con estos cambios inesperados, en el momento menos oportuno, en un momento aún débil de esa relación que queríamos intentar reconstruir. Aún no sé qué hacer, pero leer tu blog me ayuda a meditar las cosas. Un abrazo y saludos a ambos. Gracias por compartir sus vivencias y dar este espacio de conversación.
    Víctor.

    1. Gracias Victor Hugo por escribir, pues, ya hacen 6 años de que conocí a Nic, y ahora en Noviembre hacemos 5 años de casados. Todo fue tan rápido, el conocernos, irnos a vivir juntos y casarnos, que no me dio tiempo si quiera de observar comportamientos extraños en ella, y estoy seguro que los tuvo. Haciendo algo de memoria, recuerdo varios episodios que nos complicaron la vida juntos, pero que no fueron un calvario afortunadamente.
      Un saludo
      Adrián

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