Sentirme culpable

Uno de los inconvenientes de esta enfermedad es que no sé cuando es la enfermedad y cuando soy yo la que actúa. Hay ocasiones en las que me siento irritable, no quiero saber de nada ni de nadie, y sé que eso a veces pasa a las mujeres, pero ¿eso pasa a todas las mujeres? o ¿eso pasa a todos los bipolares? o ¿pasa a todas las mujeres bipolares? o ¿tan sólo me pasa a mí?
Esos ataques de irritabilidad pueden ir de varios grados, desde una irritabilidad de simplemente no querer hablar, hasta un enojo mayor de querer machacar a golpes a lo primero que se me cruce enfrente.
Tengo esos arranques de rabia o cambios de humor desde que tengo memoria, y siempre han sido causa de problemas en mi vida. En casa con mis padres siempre era un problema porque eran causa de un sin fin de preguntas como: ¿que tienes? ¿porqué estas de malas? ¿qué te hemos hecho? ¿con quién estás enojada? preguntas que a veces no tienen respuesta.
Con Adrián he llegado a un simple trato, cuando me enfurezco me aparto y él no se acerca, me pregunta si es con él y si la respuesta es un “NO” es claro, él no es el problema y más le vale alejarse para que no termine siendolo. Con unos minutos el enojo baja y vuelvo a ser la misma, retomamos el día en donde lo dejamos y todo vuelve a la normalidad. Nos ha costado trabajo llegar hasta este punto, llegar a sincerarme conmigo misma y aceptar que a veces me puedo enojar por “NADA” y poder decirlo, así como poder aceptar cuando lloro por “NADA” y estoy feliz por “NADA“. Y lo más importante de todo, que Adrián me ayude a que cuando lo digo lo crea y pueda seguir actuar en consecuencia. Pero siempre que tengo alguno de estos momentos le pido perdón, si le he hablado mal, si lo he hecho pasar un mal rato, pero no sé si debería sentirme culpable. No sé hasta qué punto soy responsable o no de esos momentos.
Determinar la culpabilidad de un estado de ánimo en una enfermedad mental es algo complicado. Creo que sólo nos queda seguir esforzándonos y seguir pidiendo perdón porque nunca sobra, aunque intentando no sentirnos culpables porque sino esa culpabilidad nos consumiría y no nos dejaría seguir adelante.
Nic

7 opiniones en “Sentirme culpable”

  1. Que genial tu post…tienes razón..los momentos de irritabilidad son terribles..y cuando tu pareja es temperamental es peor…yo quiero cortar cuando él se pone así porque sé que como border lo rebasaré y lo lastimaré…pero aún me cuesta decidir cuando apartarme….como alguien dijo una vez..menuda lotería genética que nos tocó en esta vida

  2. Hola, definitivamente es parte de nuestra enfermedad asumir que tenemos dias buenos y dias malos, solo que es dificil para los demas creer que eso sea cierto y no una vil manipulacion, lo peor es tomar decisiones bajo estos estados, yo asumi una en estado depresivo y aun intento liberarme de la culpa de echar a mi marido de mi vida por algo que a la larga me daño emocionalmente pero no para lo que hice al enterarme de su engaño… pedir perdon es dificil para mi, tomare en cuenta tu comentario, gracias.

  3. Nic cuando te den esas depresiones busca la soledad, es la mejor compañia, y habla con nuestro papa Dios, para que te de toda la sabiduria y puedas manejar la situación

    JPB

  4. Creo que has descrito a la perfección una de las dudas recurrentes que tengo desde que asumí que tengo esta enfermedad,¿hasta dónde una es culpable? ¿ Cuántas veces más vamos a llora o enfadarnos con el mundo entero por nada? ¿Quién va a comprender y/o aceptar todo esto?
    Es una maravilla y una esperanza que exista gente como tu pareja, Nic,creo que tenéis mucho mérito los dos, sois una ejemplo a seguir. Gracias por este espacio. Jelen

    1. La que era mi pareja, efectivamente, se quejaba a menudo de que “era un desastre”, yo la decia muchas veces que no era asi… pero no conseguí hacerla ver que una cosa era ella, y otra su estado.

      Tal vez el problema es que si reconociera que sus bajones se debían a algo que no podia controlar era como ponerla contra las cuerdas (reconocer que tenia una enfermedad) y no es fácil aceptarlo.

  5. Hola, me siento identificado con lo ultimo que acabas de escribir. Mi anterior pareja (ya no se como denominarlo, pues de hecho estamos apartados pero ella cortó de una forma un tanto inesperada y sin haber causas) está ahora como describes, ya que por la red social sigo teniendo “contacto” con ella.

    Oficialmente no está aun diagnosticada, pero por los comportamientos que ella tuvo anteriormente (dejarme durante dias y apartándose de todos, comportamiento extraño, euforico, como si fuera otra persona, etc etc) y por lo que me han dicho personas competentes en la materia tiene a falta de diagnostico todas las de tener un TB.

    Asi lleva meses . Y por lo que veo y lo que deja ver es capaz de estar un mes entero sin salir de casa, luego de golpe la dan ganas de hacer de todo, pero rara vez lleva a cambio nada.

    Por instinto he llegado a la conclusión de que lo mejor es dar señal de que estoy ahí, pero sin hablarla más que cuando ella lo hace, de lo contrario parece que solo la alejo. Asimismo noto que tengo que hablar de temas totalmente intrascendentes… incluso mostrando fuerza, aunque por dentro esté consumido de tanta espera que no se como va a terminar. Intenté hablar con su familia y no me dejó hablar más.

    ¿Creeis que estoy manteniendo la mejor actitud?

    1. Hola Bentil, pues yo creo que sí, que es una buena actitud, yo creo que tienes ya ganada su confianza, pero influir en ella para que vea a un psiquiatra o vaya a una asociación, o se de cuenta de sus acciones, es bastante difícil. No se cuanto tiempo te tome, pero es intentar llevarla a tu terreno, porque ayudarla para mí es: Que ella acepte y se responsabilice de su enfermedad. Lo que significa ir al médico, informarse, tomarse la medicación y llevar un estilo de vida estable.
      Porque la solución es que tu la cuides, porque a la larga es desgastante, frustrante y contraproducente, en mi experiencia te puedo decir que no es un peso que uno pueda llevar mucho tiempo. Con Nic me veo como aquellas personas que están detras de las vallas, gritando “ánimo”, “tú puedes”, “venga falta poco”, una vez cada vuelta que ella recorre, pero no peudo estar con ella todo el tiempo, porque tengo que hacer mi propia carrera.
      Te deseo la mejor de las suertes
      Adrian

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *