Sueños de muerte

De nuevo he soñado con que muero. Ya van dos noches que sueño igual, no es que tenga el mismo sueño, sino que sueño con el preciso momento de mi muerte y lo vivo en primera persona. Es tan real!
El viernes soñé que había un hombre con una pistola y que quería matar a los que conocía, decía que elegiría a uno al azar, pero yo sabía que le dispararía a Adrián. Estábamos a lo alto y mientras el hombre hacía su cuenta atrás 10,9,8 lo único que podía pensar es que tenía que hacer algo, así es que saltaba sin más. Mientras escuchaba los últimos números 3,2,1 veía en cámara lenta como mi cuerpo volaba por los aires y como mis manos alcanzaban su cuello evitando que disparara. Y lo único que pasaba por mi mente era “espero que sea un sueño porque sino moriré”. Después sólo sentí cómo caí al vacío después de detenerlo y sólo pensaba “déjate ir, es el final, piensa en otra cosa” y sonrei, me sentí en paz y feliz en ese instante que pasaba a cámara lenta.
Esta noche he vuelto a soñar con mi muerte. Estaba en medio de una pelea entre dos pueblos que separaba un río. Los pueblos al poco tiempo se levantaban en armas y me encontraba con una niña en brazos que había sacado de agua y que tiritaba de frío. La intentaba calentar con mis manos pero a penas podía cubrirla. Decidía parar esa batalla de una vez, así es que me iba al puente en donde se libraba la batalla. Al llegar los dos grupos se aventaban granadas de mano que estallaban y mataban gente. Intentaba detenerlos. Intentaba gritarles que se detuvieran de una vez, que no valía la pena morir por aquella tontería. En un momento me vi con una granada en mis manos, intenté tirarla lejos pero no me daba tiempos suficiente. A cámara muy lenta vi como la granada se comenzaba a calentar en mis manos, a volverse una bola roja de llamas y supe en ese momento que iba a morir. Me sentí tranquila y sonreí, supe que todo había terminado. Vi como la granada se partió en mil pedazos y como el calor envolvió mi cuerpo. Todo era negro después del fuego.
Nic

3 opiniones en “Sueños de muerte”

  1. Cuando amamos, luchamos contra esto para evitar que dañe a los que más queremos.
    Sólo nos queda seguir, aunque sea agotador. La recompensa vale la pena.
    Un beso.

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