Andando en Modo paseo

I need someone to show me the things in life that I can't find

Hace mucho tiempo que Nic y yo no salíamos a caminar durante tanto tiempo como lo hicimos hace unos días. Salimos de casa a eso de las 11:30 de la mañana y volvimos más o menos a las 15:00, anduvimos poco más de 10km. Salimos sin ninguna preocupación de tiempo ni de recorrido, lo único que teníamos en mente era eso: Caminar.

Caminar nos ayuda muchísimo, nos despeja la mente, nos tranquiliza, permite que hablemos, tengamos ideas, que abramos el corazón. Creo que la razón que facilita mucho el abrirse sentimentalmente es porque no tienes que mirar directamente a los ojos de la otra persona, porque depende del paseo ( puedes encontrarte solo en medio de la nada si vas de senderismo) estás pensando en tu cuerpo y los pensamientos fluyen. Yo lo noto con mis 2 perros: cuando salimos de casa, y por el camino conocido van distraídas, olisqueando, tirando a veces de la correa, ven a un perro y quieren acercarse a él, una vez que pasamos los límites de lo conocido, (de los paseos diarios), se ponen digamos en “modo paseo”, van centradas, mirando al frente, sin distraerse por los que pasan. Lo mismo nos pasa a nosotros, cambiamos a “modo paseo”.

Tampoco es que hablemos sin parar, entre nosotros ya no existen silencios incómodos, ni esa ansiedad por tener que decir algo interesante, podemos pasar varios minutos sin hablar. Ha habido paseos en los que hablamos lo mínimo indispensable, aunque esos no son nuestros mejores paseos. Los momentos en los que vamos callados a mí me sirven para asimilar, para poner en orden mis pensamientos, para decir lo que realmente pienso, evitando dejar lugar a interpretaciones.

Muchos de nuestros planes y propósitos los hemos concebidos en esas largas caminatas, muchas discusiones las hemos terminado andando, es fácil hablar cuando no tienes frente a ti a la otra persona, cuando no estás enfrentado. No tienes que mantener la mirada, no te preocupas por donde poner las manos o la posición de tu cuerpo. El que haya gente alrededor te corta un poco para gritar o perder la compostura. Así que todo lo que veo son ventajas. Y todo comienza con una sencilla pregunta ¿quieres ir a dar una vuelta? Otra cosa es que tu pareja tenga la disposición, pero si realmente quieres estar mejor, solucionar las cosas, aclarar tu mente y salir de ese bucle infinito de pensamientos negativos es tu mejor baza.

Caminar es una de las mejores maneras de conocer de verdad a alguien.

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