Discusiones en pareja

Esta semana Nic y yo tuvimos un malentendido que nos ocasionó un conflicto de pareja, creo que lo podemos mejorar la manera en resolver esas “discusiones”.

Discusión entre Nic y yo

Esta semana Nic y yo tuvimos un malentendido que nos ocasionó un conflicto de pareja. No solemos gritarnos, ni hacer escándalos ni mucho menos. Es quizá todo lo contrario, no nos decimos nada, nos alejamos el uno del otro, nos ignoramos completamente. Yo, quizá lo haga más que ella.

Evito el decir algo que después me arrepienta, me ha pasado ya muchas veces, con mi familia y mis anteriores parejas. Suelo ser muy hiriente cuando estoy en ese estado de ira y con una frase proporcionar más dolor que con un látigo con tralla de acero. Por eso evito a toda costa decir o hacer algo cuando estoy enfurecido.

Discusiones en pareja

Lo importante es cómo lo resolvemos

En esto de los conflictos y discusiones de pareja lo verdaderamente importante no es cuál ha sido el motivo, sino cómo se resuelve, cuáles son las maneras, las herramientas para que se resuelva, para que todo vuelva a la normalidad, se solucione y evitar repetir, en la medida de lo posible, la conducta que lo ha originado.

Pasar más de 2 días ignorándonos ya es demasiado. Me ha afectado en la rutina, en los hábitos alimentarios y el sueño. Dormimos en camas separadas durante 3 noches. Además de no dirigirnos la palabra en todo el día: adiós a esos mensajes de Whatsapp. Ni siquiera los buenos días.

Nic he de decir que aún me buscaba, pero estaba tan dolido y molesto por lo sucedido que la evitaba. Ya en el último día de distanciamiento podíamos los dos ocultar perfectamente lo que pasaba, ella me preparaba la cena y yo se lo agradecía, le preguntaba sobre su día, me respondía.

Pero detrás de las palabras que nos decíamos había esa tensión de que algo no estaba bien, de no ser naturales, de estar fingiendo, cómo cuando no quieres que los demás se enteren que habéis discutido.

Yo me decía constantemente que tenía que sacar ya el tema, no estaba cómodo, tenía que iniciar, decirlo. Y lo hice. Obviamente sentí cómo Ni se puso a la defensiva, y yo también, cada uno defendiendo su punto de vista. Ninguno de los dos nos sentíamos culpables. Lo que desencadenó otro punto de tensión, “no aceptar parte de la responsabilidad”.

Nos vendría bien una terapia de pareja

Creo que aunque resolvimos la situación y ahora estamos bien, no ha sido la mejor manera de manejarlo. Lo podemos hacer mejor y estamos pensando seriamente en acudir a terapia de pareja.

Tengo aún ese concepto de quien va a terapia de pareja es porque tienen problemas serios. En nuestro caso no es así afortunadamente, pero si queremos conservar y mejorar la relación que tenemos necesitamos de un profesional, que nos guíe.

Es cómo ir a hacerse unos análisis de sangre, si todo va bien es bueno saberlo, pero si no, actuar lo antes posible.

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