Reconociendo los pŕodromos de una depresión

Los pródromos son los malestares que presenta una persona antes de enfermarse. Hay algunos comunes, otros que son propios de cada persona. Cuando Nic comienza a deprimirse los pródromos se hacen evidentes.

Los pródromos que presenta Nic cuando comienza a deprimirse

Hace poco más de una semana notaba a Nic triste, de pocos ánimos. Se nota en seguida que deja de hacer cosas de casa. Al llegar del trabajo se echa una siesta y le quedan ya pocas ganas de hacer nada más. Ninguna labor de casa, no sale a andar, no llega ni a preparar la comida que se llevará al día siguiente.

Se empiezan a notar los pródromos: siesta, ningún interés por salir ( tomar un café, hacer ejercicio, paseas a las mascotas), habla poco y bajo, no te mira a los ojos al hablar, no puedes tener una conversación con ella por que no hay feedback, no responde.

Sus compañeros de trabajo le comentan que se le ve triste, desanimada, “rara”, huye de la compañía a la hora de comer. Para salir a tomar un café o quedar da pretextos, que si llueve, que si está cansada, que si quiere dormir.

Poner en alerta a amigos y compañeros de trabajo

Se lo comenté a su mejor amiga, y ella me confirmó que también la veía rara y comenzaba a preocuparse. Entre los dos nos decimos si hay algo raro, algo que eleve los niveles de alerta. Por el momento es hacerle salir, que no se eche ninguna siesta, que no se quede en casa.

A primeros de semana le escribí por whatsapp a uno de sus compañeros de trabajo. Le decía que Nic comenzaba a enfermar y que si veía algo raro que me lo dijiste. Afortunadamente ella ha creado esa red social de apoyo en el trabajo.

Ha hablado con su jefe y uno de sus compañeros con quien trabaja codo a codo que tiene Trastorno Bipolar, les ha informado sobre lo que es la enfermedad y cómo pueden ayudarla en determinadas situaciones.

No hay grandes actos, sólo actos pequeños hechos con mucho amor. Madre Teresa de Calcuta

El que ellos los sepan nos permite tejer una red en la que no solo estoy yo pendiente de Nic. Dejo de estar preocupado todo el tiempo en todo momento. Porque prácticamente nos vemos 1 hora al día, y en esa hora a veces es difícil acompañarla y hacer con ella lo que sabemos que le funciona para recuperarse.

Así hay, en esos momentos más delicados, siempre alguien que me pueda dar aviso de que algo grave ha pasado. En el trabajo que pasa más de 7 horas diarias, por las tardes con su mejor amiga y yo por las noches.

Esto hace mucho más fácil un seguimiento y una recuperación. El distribuir esa responsabilidad, permitir aquellas personas cercanas y que aprecian a Nic se involucren.

Con toda esa ayuda, que tampoco hay que hacer demasiado, me quitan un gran peso de encima y sobre todo el estar preocupado por no saber si ha llegado al trabajo, si al salir a ido a casa o ha ido algún otro sitio, y ya por la noche si se toma la medicación, duerme, etc.

Vuelve la eutimia

Afortunadamente y gracias al esfuerzo de Nic, de salir a nadar, forzarse a hacer labores de casa y a pensar seriamente en que es lo que la motiva. Hoy la veo ya recuperada.

Si actuamos a tiempo, antes de que el episodio vaya a más, es más fácil salir, en menos tiempo.

Este cambio de estación a primavera en general a todos nos altera un poco los ánimos, y con Nic está demostrado de que le afecta el cambio de horario, el cambio tan repentino y drástico del tiempo.

El estar alerta y actuar a tiempo le ha permitido recuperarse en una semana más o menos.

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