Los dolores de cabeza y el Trastorno Bipolar

Años con dolores de cabeza

La migraña que ha sufrido Nic desde hace muchos años y por a cual comenzó a tomar Topamax (topiramato) se había vuelto su eterna compañera.

No éramos conscientes de la frecuencia con las cual tenía dolores de cabeza, algunos días leves otros días más intensos, la ponían de mal humor, no tenía ganas de hacer cosas, el ruido o la música muy alta le molestaban y la solución fácil era: una aspirina.

Una aspirina efervescente, porque desde pequeña a Nic le ha costado tragar pastillas. Es como si la garganta se le cerrara, impidiendo que paso de cualquier pastilla por pequeña que fuese.

Es todo un ritual el tomarse la medicación: primero dar un trago de leche o agua, después meterse la pastilla en la boca e intentar que pase desapercibida, que no toque ninguna parte del interior de su boca, jugando con ella moviéndola hasta que se confunda con el líquido y engañar a su garganta para que no la sienta y pueda tragar.

Ese trago que se escucha, alto y claro, se puede ver el movimiento de su cabeza, cierra los ojos y luego una sensación de alivio. Si en algún momento la pastilla toca su garganta lo más seguro es que le provoque una arcada y hasta el vómito.

Por eso suele pedir las pastillas pequeñas, el Escitalopram y el Topamax de 25mg es de lo más pequeño que he visto, pero el Plenur es mucho más grande, por no hablar de los multivitamínicos como Pharmaton o Centrum, que para ella son “intragables”. Ha aprendido a vivir con ello, pero todos los días batalla.

Aspirinas efervescentes hasta en la sopa

La aspirina efervescente, contraindicada con el Plenur, era su compañera de viaje, con dolores de cabeza que en las peores semanas, 3 o 4 días aparecían.

Yo no recuerdo que lo tomara tan frecuentemente, si le animaba al verla con gestos de dolor y quejarse a tomarla, para que pudiera estar mejor el resto del día.

Pero claro aparecían los efectos secundarios, moretones por diferentes partes del cuerpo, y en ocasiones con una sola pastilla no era suficiente.

Puedes hacerte una idea de cuánta aspirina tomas si ves que en todos tus bolsos (aunque no los uses) llevas al menos una, en el trabajo  en 3 diferentes sitios de tu escritorio, incluso encuentras algunas ya caducas.

En casa siempre había, y la única vez que recuerdo que se acabó en fin de semana. Ve a buscar una farmacia de guardia para comprar, no el paquete pequeño, el más grande que te podían vender.

Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2
Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2

Nuevo cóctel de medicamentos le provoca efectos secundarios

Nic le ha comentado a la Psiquiatra en la cita que tuvo el viernes 23 de junio, la frecuencia de los dolores de cabeza y la cantidad de aspirina que estaba tomando. La psiquiatra le preguntó sondeó sobre como eran los dolores de cabeza con el Topamax, y en efecto eran mucho menos intensos y frecuentes. Así que le recetó, tomar 25 mg de Topamax, añadido a los 400 mg de Plenur y los 15mg de Escitalopram que ya toma.

Nic era consciente de los efectos secundarios iniciales que provoca el topamax. Recuerdo una vez hace ya 9 años, cuando al aumentar la dosis, le provocó lentitud en el habla, le costaba mucho articular palabras y sobre todo la letra R. En tono jocoso, le pedía que dijera lo más rápido posible “Rápido ruedan las ruedas del ferrocarril”. Y le costaba mucho, ella lo sabía y también le causaba algo de gracia.

La dificultad y el tiempo que tardaba en decirlo nos sirvió como una medida para saber que ese efecto secundario iba a menos. Poco días después todo volvió a la normalidad.

Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2

Nueva medicación mejor en fin de semana

Es una buena idea comenzar a tomar la medicación cuando llega el fin de semana o los días siguientes los tienes libres. Principalmente para estar atento a los efectos secundarios que te puede causar el medicamento. Tomar nota e informar al psiquiatra en la siguiente cita.

Esta vez y gracias a que la cita fue un viernes, pudo comenzar el tratamiento ese mismo día por la noche, y con ello llegaron los efectos secundarios:

Nauseas y mareos. Se despertó varias veces, se levantó varias veces al baño, no pudo dormir bien el fin de semana. Y tampoco comió lo habitual por las nauseas. Quizá es por eso que el Topamax te hace perder unos kilos, con las nauseas no te apetece comer nada.

Los efectos secundarios fueron a menos conforme pasaban los días, la nauseas y los mareos eran menos intensos. Nic se quejaba menos, los dolores de cabeza, aún tenía, pero la intensidad era menor.

Otro efecto secundario que si es importante es el bajo (o nulo mejor dicho) libido. No le apetece para nada el sexo, es como si olvidara que existiese. Prácticamente no siente nada de deseo sexual ni placer durante las relaciones. Una en estas 3 semanas.

Nic quería después de la primera semana abandonar el topamax, que se suma al escitalopram y el plenur para entre los 3 minimizar su erotismo. Pero le dije que podía ser pasajero, con los días tendría que volver todo a la normalidad, o bien en su caso, podía ser más salvable. Ya lo vivimos cuando tomaba sólo topamax, solo hay que ser “pacientes”.

Después de 3 semanas la veo mejor. No la he escuchado quejarse de los dolores de cabeza, ni de la nauseas, que parece ser muy leves y sin necesidad de tomar una aspirina.

Un día de genio

Hoy es de esos días que agradezco haber tomado la decisión de haberme operado para no tener hijos.
He regresado de trabajar y no he soportado a las perras jugando y ladrando, normalmente suelo jugar con ellas y las disfruto, pero días como hoy no soporto escuhar sus ladridos ni un segundo. Cuando me he descubierto cerrándole el hocico a una de ellas me he salido de casa inmediatamente.
No me considero una persona violenta pero tampoco quiero buscarle tres pies al gato.
Alguna vez leí que “los suicidas somos homicidas cobardes” porque como no somos capaces de acabar con aquello que nos hace daño, preferimos hacerlo con nosotros mismos.
Se nos suele conocer a los bipos por nuestro mal genio, ahora intento controlarlo mucho, en especial con Adrián. Prefiero como ahora salirme y esperar a que se me baje aunque por dentro me sienta un tanto culpable.
Nic

Reinventándome

Soy de la idea que todas las personas somos buenas en algo, sobresalimos en algo,o como diría mi abuela: “todos tenemos alguna gracia“. En lo personal siendo niña siempre me consideré (y me consideraron) una persona excepcionalmente buena con las matemáticas, fué una asignatura que nunca me causó problemas y que me gustaba bastante. Mi amor por los números llegó al grado de considerarme dedicar mi vida a ello, soñaba con ser matemática, actuaria o algo relacionado.
Creo que de haberme dedicado a los números hubiera sido mucho más huraña de lo que ya de por sí era. Siempre fui una niña poco sociable, con pocos amigos y que se fijaba poco en su alrededor. Por el contrario terminé estudiando administrativas y aunque lo odiaba me obligó a ser sociable, a tener que relacionarme con los demás y comenzó a gustarme.
De un tiempo para acá los números me cuestan trabajo, cuando comencé a tomar el topiramato me causó problemas de habla y problemas al hacer operaciones lógicas, el habla ya lo he recuperado por completo pero ahora le tengo cierto recelo a las operaciones matemáticas, no entiendo el porqué. Siento que con la medicación me he vuelto un tanto… lenta de pensamiento, siento que me cuesta entender a veces las explicaciones que antes sé que hubiera entendido fácilmente. Quizás no sea por el tiopiramato, quizás sólo sea falta de atención. Sea cual sea la razón, después de sentirme perdida por un tiempo, ya que las matemáticas eran lo único que me hacían sentir única, he encontrado que ahora soy buena vendiendo. Soy una excelente vendedora. Quien lo hubiera imaginado, la chica antisocial que era incapaz de tener una charla ahora es una gran vendedora. Bien dicen que cuando pierdes una capacidad otra más florece y ahora sé cual es la mia. Sigo teniendo dificultades para hacer amigos, pero soy excelente vendedora, anfitriona y relaciones sociales. Es tiempo de ver hasta donde puedo llegar con mi nuevo don.
Nic

Lista de Deseos vs Lista de Gastos

Intentamos cada inicio de mes hacer una lista de los gastos fijos y variables que tendremos ese mes. Un presupuesto vamos, dependiendo cuánto nos hayan ingresado y tratamos de ajustarlo.

Hemos procurado no cargarnos de gastos fijos, porque sabemos que son un lastre y son muy difícil quitártelos de encima. No tenemos tarjetas de crédito, ni ningún tipo de financiamiento. El sofá que compramos hace un año, lo hicimos básicamente de contado, porque el dinero lo teníamos ya.
Los gastos fijos que tenemos son: Alquiler, Luz, Agua y Teléfono. Los fijos que nos podemos quitar en cualquier momento: el gimnasio y el Internet. Los gastos variables pues el super, las comidas fuera de casa, ocio y el transporte.
Por el momento no queremos ni necesitamos un coche, Nic tiene una bici y yo el servicio de alquiler de bicis del gobierno (que es prácticamente gratis) y cada uno con su tarjeta de bus es suficiente.

Nuestra lista de deseos, pues es inmensa. Siempre habrá cosas que querrás tener, lo que intentamos hacer es ponerles prioridades y mucho realismo. Ajustándonos el cinturón podriamos comprarnos, no sé algo de ropa, la bici de Nic, un móvil, una batería eléctrica; no todo el mismo mes, pero a lo largo de los meses. El punto está en no perderlo de vista e intentar no comprar por impulso. Uno entre más gana, más gasta y es muy caro pretender tener más de lo que realmente uno tiene. Quizá, no vestiremos a la moda, ni de las mejores marcas, pero aquello que nos compramos lo disfrutamos mucho, porque sabemos lo que nos ha costado, no solo en dinero sino el esfuerzo de haberlo ganado y el tiempo de haberlo esperado.

Nuestra historia. Amor a segunda vista

Hay gente que se enamora “a primera vista”, bueno este no fue el caso de Adrián y yo. Nos vimos una primera ocasión y pasamos desapercibidos uno del otro.

Cerca de un año después nos volvimos a encontrar y esta vez si nos enamoramos inmediatamente, es por eso que decimos que fue un amor a “a segunda vista”

Cuando comenzamos a salir ambos trabajábamos en el mismo lugar, de hecho es por eso que nos conocimos.

Inmediatamente comenzamos a hacer todo juntos, no nos bastaba el tiempo que nos veíamos en el trabajo. A los pocos días de conocernos ya eramos novios.

Creo que nuestra relación comenzó tan rápido como lo relato, quizás más.

Al inicio de nuestro noviazgo cada quien vivía en su casa. Pero al muy poco tiempo comenzamos a tener problemas “logísticos” teniendo dos casas. Adrián ya lavaba prácticamente toda su ropa en mi casa y la ropa se quedaba ahí porque ya solía dormir en mi casa la mayor parte de las noches. Los fines de semana que hacíamos la compra del super lo hacíamos para ambas casas pero siempre se echaba a perder la comida en alguna casa porque ya sólo comíamos en una. Y ya nos estaba resultando bastante cansado hacer limpieza en dos casas. Así es que un día estando en el super sin pensarlo le dije que teníamos que pensar mejor la economía, que teníamos que comprar super para una sola casa porque ya sólo estábamos comiendo en una. Adrián estuvo de acuerdo. Creo que era un jueves por la noche. Hicimos la compra y cuando llegamos a casa me dijo que realmente ya tenía casi todas sus cosas en mi casa y que sólo le quedaban un par de cosas en su otra casa, así es que nos subimos al coche y nos fuimos a su casa. En un momento subimos sus cosas al maletero del coche, habló con su casero y le entregó las llaves.


Cuando regresamos a casa de pronto se hizo el silencio. Nos quedamos los dos mirándonos fijamente y nos dimos cuenta de lo que acabábamos de hacer sin pensarlo y sin ni siquiera hablarlo… habíamos comenzado a vivir juntos!!! Era la primera vez para ambos, jamás habíamos vivido con nadie y nos dio algo de temor, nos atacaron preguntas como: y qué pasará si no funciona? Y qué haremos si terminamos? Lo único que pudimos decirnos en ese momento y es lo que ha regido nuestra vida hasta este momento es: vamos a vivir el día a día y veremos lo que pasa, vamos a esforzarnos porque funcione y a amarnos cada día más y si no resulta no nos arrepentiremos, recordaremos los buenos momentos.


En ese momento tan sólo llevábamos un mes de novios.


Nic