Medicación

Parte fundamental en el tratamiento del Trastorno Bipolar es la medicación. En ocasiones con un sólo fármaco no basta, se requiere una mezcla de dosis, tomas y pastillas que deben ser personalizadas. Este quizá es uno de los retos más desafiantes para el psiquiatra y para el paciente. Encontrar las dosis y la medicación adecuadas.

Es vital que el paciente lleve un registro de las tomas, dosis y medicación que toma, así como de los efectos secundarios, interacciones entre los fármacos, alteraciones en su cuerpo y sensaciones para dar al psiquiatra esa información en cada cita.

Esta información entre más precisa sea, permitirá adecuar y personalizar la dosificación que mejor se adapte a las necesidades del paciente. En algunos casos hay que sopesar las beneficios como la estabilidad en el estado de ánimo, contra los efectos secundarios que el paciente padecerá mientras tome esa medicación.

He aquí algunas de las fármacos más comunes para las personas con Trastorno Bipolar tipo 2

Plenur

(Litio, Carbonato de Litio)
Eutimizante

Topiramato

Topamax
Antiepiléptico y estabilizador del estado de ánimo

Diazepam

Valium
Ansiolítico

Quetiapina

Seroquel
Neuroléptico

Escitalopram

Esertia, Lexapro, Cipralex
Antidepresivo