Nuestras historias

Aquí están recopiladas algunas de nuestras historias, relacionadas y no tan relacionadas, con el Trastorno Bipolar, con el Matrimonio, con la medicación, efectos secundarios. Son la experiencia que hemos tenido con esta enfermedad, que afortunadamente hemos aprendido a convivir, es un invitado sin voz ni voto en nuestra relación, pero sabemos que está ahí a la espera de que en un despiste se vuelva el alma de la fiesta.

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Entrada al azar

Episodio depresivo 6 – 11Nov

Desde hace un par de días Nic no se encuentra bien. Comenzó bastante rápido y no ha dado tiempo de hacer nada. Ayer por la tarde tuvo regresarse del trabajo al medio día. Su jefe, que no sabe que enfermedad tiene, le dijo que no la veía bien. Le costaba concentrarse, hablar, y estar al nivel de productividad exigido en estos tiempos. Así qué opto por volver a casa.

Afortunadamente cuando llegó no fue directamente a acostarse a la cama sino que lavó los trastes, preparo algo de comer, estas acciones son las que evitan que el episodio profundice. Se que le cuesta muchísimo el levantarse del sofá para hacer cualquier cosa, pero veo que lo intenta, me tomo varios intentos de decirle que fuéramos a tomar un café fuera de casa, pero al final lo conseguimos, yo no desistí hasta que me dijo que si y ella se levantó.

Por la tarde se salió a dar un paseo de una hora con nuestra perrita Kelly, eso le ayuda mucho a no decaer, aunque luego el resto de la tarde se haya quedado en casa. Ya por la noche salimos los dos a dar otra vuelta de 20 minutos. Es así, hay que tener paciencia y con estas pequeñas acciones va mejorando.

Ya el viernes por la mañana ha ido trabajar. Se que le costó levantarse y sobretodo aguantar de 8 a 2 el trabajar. Por la tarde también salió a caminar un rato, de hecho fue a una sesión de masaje para la espalda y hombros que los suele llevar muy contracturados, creemos que por la medicación. Antes estaba tan tensa que le dolía la parte superior de la cabeza y la quijada. Hasta roncaba, pero esa es otra historia.
El sábado por la mañana me imagino que no hizo mucho, más que ir al mercado y al súper. Yo la alcance ahí, por la tarde ya por la tarde solo salimos a tomar un café cerca de casa, y una caminata de no más de 30 minutos. Después de eso toda la tarde en el sofá viendo la televisión y jugando con su tablet.

Es contagioso, me sentía mal yo, entre triste, desanimado, molesto, desesperado, aburrido, sin ganas de nada, no me hallaba en casa, pero no quería salir. Sólo pensaba en que fuera domingo por la mañana para salir a correr e ir al gim. Y así fue, a las 7 y media de la mañana me desperté y me prepare para salir a correr, volví y me fui al gimnasio, aún cabreado y sin ganas de ver ni hablar ni estar con Nic. A eso de las 11 volví a cada y comencé a preparar el desayuno, ella aún o dormia o estaba acostada. Mientras preparaba el huevo y el café, poco a poco se me fue bajando el mal humor. Hice para los dos, después de pensar inicialmente hacer sólo para mi. A base de preguntas sencillas rompimos el hielo. ¿Quieres huevo?¿Quieres café? Y de pronto un abrazo y sin decir nada quedarnos unos segundos así. Es como comenzar de nuevo. Ya después salimos a dar una vuelta, a comer fuera, un par de horas, pero ya se encontraba mucho mejor de ánimo. No habla aún mucho, y es un poco plana para decir las cosas, sin emoción, sin ganas, pero ya se le ve mejor. Hoy espero que mejore, la clase de yoga suele relajar la bastante.