Nuestras historias

Aquí están recopiladas algunas de nuestras historias, relacionadas y no tan relacionadas, con el Trastorno Bipolar, con el Matrimonio, con la medicación, efectos secundarios. Son la experiencia que hemos tenido con esta enfermedad, que afortunadamente hemos aprendido a convivir, es un invitado sin voz ni voto en nuestra relación, pero sabemos que está ahí a la espera de que en un despiste se vuelva el alma de la fiesta.

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Entrada al azar

¿Llevar una rutina con un perro es más fácil?

Pues en parte nos ha facilitado el hacernos de una rutina, después de unas merecidas vacaciones, la visita de mi suegra y el aumento de horas en el trabajo de Nic, no teníamos otra opción más que adaptarnos. Ahora Nic tiene menos horas libres, pero ya no las pasa sola, ahora cuida a Patxi, juega con ella y debe sacarla a dar un paseo diario por la tarde de al menos 30 minutos. Incluso me ha confesado que habla con ella, y para ser sinceros yo también. Ahora es un miembro más de la familia y nosotros debemos poner las reglas claras.

Eso nos lleva a establecer una rutina, porque Patxi no reconoce si es domingo o festivo, se despertará siempre a la misma hora, tendrá que hacer sus necesidades y deberá sacar toda la energía que tiene y eso sólo con paseos y juegos. Tampoco es que exija demasiado, un paseo por la mañana y otro por la tarde es más que suficiente, 1 hora diaria en total como mínimo. A mí me toca sacarla por la mañana que entro más tarde a trabajar y a Nic por la tarde que llega más temprano.

Es el paso anterior a tener un hijo, comenzamos por tener plantas, que nos han sobrevivido, luego una mascota, que puede sacar lo mejor y lo peor de cada uno. Así que no es una decisión que se deba tomar tan a la ligera, uno por el compromiso y otra por los cambios que se requieren.

He estado leyendo que los perros estarán más estables con una rutina, además suelen despertarse y hacer sus necesidades a la misma hora del día, así que no importa que sea un miércoles o un domingo habrá que sacarlo a pasear. Hasta ahora vamos bien, a veces a Nic no le apetece para nada sacarla a pasear por la tarde, pero han sido pocos días los que ha fallado. Además si no sale a caminar suele tener más energía por la noche y despertarse continuamente. La última vez tuve que jugar con ella a la pelota a las 3:30 de la mañana, lo cual no es tan agradable.

Patxi
Patxi