Mi novio es Mr. Hide

Historias de Lectores

Mi historia tiene muchos años.

Enrique y yo eramos adolescentes cuando nos conocimos y a pesar de que nos gustamos siempre el amor parecía algo imposible, el fue padre a los 20 años, y a pesar de no mantener una relación con la madre de su hija eso hizo que estar conmigo sea imposible.

Años mas tarde nos volvimos a ver en la universidad y cuando todo parecía perfecto, el se fue a vivir a otro país. Casi 15 años después volvimos a vernos, le ayude a conseguir trabajo, el intento conquistarme y por fin el amor fue posible… pero el no era el mismo.

El es alcohólico y sufre de trastorno bipolar, a veces es un ángel, pero luego se transforma horriblemente en un ser que solo me lastima, me insulta, me acusa de cosas que no hice y no se puede hablar racionalmente cuando esta así.

No sé que hacer, yo lo quiero mucho y deseo apoyarlo, pero no sé cómo, ayer paso algo que me asusto mucho, llevábamos días sin hablar porque me trato mal en mi cumpleaños, estaba preocupada porque no fue a trabajar así que le escribí, hablamos y se disculpó.

Dijo que no iba a perderme y que encontraría la forma de arreglar las cosas, luego empezó a escribir cosas irracionales, a sugerir que habría hackeado mi celular y visto mensajes con otros hombres (mismos que no existen).

Me insulto empezó a llamarme “amiga” como si hubiéramos terminado… sus palabras ni tenían una secuencia lógica, ahora esta bloqueado y no se que hacer,

¿Alguien me puede explicar si ese comportamiento es usual o el suyo es un caso muy extremo?

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Gracias por la compañía

Historias de Lectores

 

Según lo que he vivido en el transcurso de estos años, somos personas que no encontramos nuestro lugar en el mundo.

Amamos con tanta intensidad ciertas cosas, personas o actividad, y al paso del tiempo, o de la manía, cambiamos de parecer, de gusto y de afinidades.

Creo, por mi parte, que sabemos lo difícil que es amarnos, por eso Agradecer con el alma la paciencia de quienes nos rodean.

 

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Que hacer??

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Tengo casi 4 años de casado, a mi esposa hace 6 meses que le diagnosticaron Trastorno Bipolar, su temor más grande en la vida era parecerse a su papá porque él tiene Trastorno Bipolar y creció con una imagen muy mala de eso.

Al momento que la diagnostican su mundo se derrumbó.

A partir de eso ella cambio drásticamente en 3 meses me pidió el divorcio y actualmente estamos separados yo no conocía el tema de la bipolaridad apenas hace 1 semana que empiezo a leer y me he dado cuenta de muchas cosas que son nuevas para mi.

Ella ya está medicada con litio y muchas pastillas más, la noto muy diferente (esto por qué nos vemos muy seguido).

Ella es muy indiferente conmigo no responde mensajes ni demuestra interés alguno por estar juntos.

Mi pregunta es que hago?? Que me aconsejan yo la amo con todo mi ser y quiero estar con ella en su tratamiento, sé a lo que me atengo pero quisiera sus opiniones. Gracias.

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Vivir y/o padecer a un bipolar

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Hola, tanto tiempo sin pasar y exponer lo que pasa por mi vida. Ya estamos a 25 de enero de 2018 y aun se vale desear lo mejor para este nuevo año, así que lo hago y espero que sea de lo mejor para nosotros los BP y para quienes nos padecen… Vengo de leer un post de Chak Chak aquí les dejo el link.

Me pareció muy interesante lo que plantea y le dejé el siguiente comentario que quise también exponer aquí. Que fuerte es para quien nos “padece” tener que lidiar con nosotros…

El año pasado, por el mes de octubre comenté con mi psicóloga un tema que quería me ayudara a aterrizar. El tema era ir organizándome para en un futuro, a no se qué plazo yo tomara la decisión de irme, de dejar a mi esposo y que cada uno siguiera su camino, eso significaría incluso regresar a mi país de origen.

La idea la planteé y surgió en un momento de “normalidad”, no estaba ni en depresión, ni en manía. La respuesta después de escuchar mis planteamientos y el por qué de la idea fue: es su decisión, no se precipite, usted está clara de porqué lo desea hacer y es propio que lo haga. Les dije que no era algo de hacer ya, pero si quizá en un tiempo y que quería prepararme y preparar a mi esposo, tema que obvio ya había mencionado a él y por un tema en particular entre los dos. Valga la pena anotar que es un excelente hombre, ser humano, hijo, padre de sus hijos y ni qué decir como esposo.

La psicóloga sugirió comentarlo con el psiquiatra (creo que quiso descartar un episodio de manía), y así lo hice, lo comenté con el psiquiatra. Misma respuesta de la psicóloga y no hubo cambio en el medicamento… eso lo anoto es porque “certifica” que estaba totalmente “normal” al comentar mi idea y manejo de la misma. Luego, al comentarlo con mi médica general (quise comentarlo con ella voluntariamente, y porque le tengo confianza y siempre he recibido respuestas y comentarios muy acertados de su parte). Es una mujer muy empática, de gran calidad humana y profesional.

Recuerdo muy bien, cuando se enteró de mi diagnóstico bipolar, ella lo detectó, pero no dijo nada y de inmediato me derivó al especialista a través de una política de gobierno en el país que vivo, que es más por llevar una estadística de los “chifladitos”, que por dar una ayuda real, bueno finalmente el estado poco y nada puede hacer o le interesa hacer.

Yo soy de las que piensa que nadie va a hacer nada, eso me corresponde a mí, y a mis cercanos, pobres de ellos… que al final vuelvo a insistir: son los que nos padecen.

Vuelvo al tema de mi doctora y de cómo siempre he percibido de ella un aprecio y cariño especial, es más siempre me llamó la atención el cómo vi que le entristeció ante mi diagnóstico definitivo de bipolaridad. Ella me habló de que tenía cercanos con ésta “enfermedad” y que entendía el tema.

Algunas veces al ver que el medicamento no ayudaba, antes bien me estaba intoxicando, tuvo la valentía de pedirme que exigiera el cambio del medicamento (cosa que muy pocos hacen, por no comprometerse o por no entrar en conflicto con un colega de otra especialidad y más en una ciudad pequeña donde todos se conocen). Estoy segura incluso que ella se comunicó con mi psiquiatra sin que yo supiera, pero lo supe, lo intuí, el psiquiatra lo dejó entrever sin querer creo jajaja…

Cuando me comentó que tenía cercanos con bipolaridad, siempre pensé que quizá sería algún familiar, ya que cuando yo le hablaba de cómo me sentía, ella empatizaba y hasta se le aguaban los ojos. Con el tiempo descubrí que era su esposo el diagnosticado con bipolaridad y con crisis muy fuertes y seguidas. Supuse lo de su esposo al verlo un día entrar a la consulta de mi psiquiatra, y luego lo confirmé cuando también le conté a ella de mi deseo de prepararme mentalmente para un día separarme, irme, regresar a mis orígenes, a mi vida.

Ella con mucho cariño y una mirada que me cuesta olvidar me dijo: ustedes se aman, tu esposo te ama y mucho (ella nos atiende a los dos y siempre ha sido muy especial con nosotros, sin dejar de ser profesional), yo diría que nos conoce y mucho.

Luego de la charla y mi planteamiento me sugirió ponerme en el lugar de mi esposo, de entender lo que es vivir con un bipolar, del amor que debe haber para tolerar, acompañar, entender, soportar!!!. Y cerró su diálogo diciéndome, te lo digo porque yo lo entiendo: mi esposo es bipolar.

Me asombré sin asombrarme (ya lo sabía o intuía), y agradecí su sinceridad y generosidad al decírmelo, al confidenciarmelo y al instarme a pensar no solo en mí, o lo que quiero para mí, o lo que le quiero evitar al otro.

Finalmente nadie se queda donde no le gusta estar, junto a quien no ama… y eso parece le sucede a mi esposo, a nuestros padres, hermanos, amigos o a esos valientes que PADECEN a un bipolar. Siempre pensé en eso, y cuando sé de alguien enfermo pregunto primero por el cuidador, y luego por el enfermo, ya que sé que olvidamos al que cuida y padece, y solo nos centramos en el que siente el dolor, la angustia, la espera a la mejoría, el que se toma el remedio, pero si hay alguien que también se enferma es el que acompaña y se envalentona para hacerse “cargo” de ese otro que es un karma en algunos casos.

La verdad siempre lo pensé para otro tipo de enfermedades: pobre cuidador, pero no lo pensaba en el caso de la familia del bipolar. Está bueno de vez en cuando pensar en ellos, en su drama, en lo que viven, sufren, sienten, anhelan, desean, incluso en su justo derecho de querer bajarse del bus y decirnos SIGUE TU CAMINO, o sentarse más cerquita y decir: VAMOS QUE PA´LANTE ES LA COSA… Vale la pena reflexionar sobre el tema. https://simplemente-bp.blogspot.com/

 

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Para toda la vida

Historias de Lectores

Hola a todos, bueno hace un tiempo encontré este lugar y por dios! todas las historias que leí y en cada una de ellas encontraba el consuelo de saber que hay gente que puede entender lo que es vivir con una pareja con Trastorno Bipolar.

Gracias a cada persona que escribió, fue de mucha ayuda para mi saber como llevaban sus vidas conviviendo con esto.

Mi historia: Mucho de parecido de las que ya contaron. Va a hacer 3 años, conocí una mujer y desde nuestra primera sita, sentimos enamorarnos. Fue tan fuerte, que nos extrañábamos mucho y después de 1 mes y medio nos fuimos a vivir juntos! yo estaba encantado de haber encontrado una mujer independiente, llena de energía, romántica, llena de luz y de amor (¿Hipomanía?).

Tal es así, que después de vivir juntos 2 meses le propuse casamiento! y si! nos casamos 6 meses después! En ese transcurso, yo comencé a notar cambios en sus estados de animo, días en los en los que me contaba que se sentía débil, o media depre. También ya hacia un tiempo que notaba un carácter muy fuerte cuando le decía algo que no le gustaba. Realmente le daban enojos que wau!, con el paso del tiempo hicieron que comience a cuidar o pensar varias veces que palabras usar o como decir las cosas.

En fin, yo lo asociaba a su carácter y nos casamos! y nos fuimos de luna de miel. Pasada esa etapa, con el tiempo comencé a notar que en algunos aspectos comenzaba a ser una persona más fría. En sus gestos, en sus besos, en la intimidad. Es como que no había que pedir un permiso previo para ver si podíamos estar juntos, o tocarla de tal manera.

Pasaron los meses, y de vez en cuando me contaba que cuando se despertaba por las mañanas había veces que se sentía angustiada y no sabia por que, que a veces no sentía ganas de hacer cosas, que no le encontraba el sentido a su vida, que se sentía fracasada en lo que hacia, y esto yo lo notaba. Así como también notaba que sus enojos tomaban mayor dimensión cuando se generaba alguna discusión, decía cosas muy hirientes o fuertes. Yo no entendía por que tan fuerte reacción a cosas que eran menores.

Después de mas de 1 años y medio, ella dejo su actividad y frente a esto pusimos una tienda de ropa. Esto la motivo y había días que se despertaba a las 4 o a las 5 a.m por que estaba muy motivaba con este proyecto. Desde ya no se la podía contradecir en mucho de lo que pensaba. Resumiendo el negocio estuvo abierto unos 8 meses ya que no generaba lo suficiente y esto desde ya le generaba enojos y frustraciones, por lo que luego de convencerla que estábamos perdiendo dinero decidimos cerrarlo, lo que sin querer la frustro mucho más.

Durante el próximo mes, comencé a notar que estaba bebiendo un tanto en exceso, en la cena tomábamos vino, pero a veces llegaba yo de trabajar y ella estaba en la cama recostada. Yo ya me daba cuenta que estaba tomando durante el día también. Entonces un día le dije: amor, creo que estamos bebiendo demasiado tendríamos que comenzar a tomar menos, no te parece? y estallo!!! un enojo de cabra, como que la había tratado de alcohólica y se vino una discusión de la madre de dios!

Este fue el principio del fin, yo hacia terapia (por el estrés de mi trabajo y mi vida personal) y mí analista ya suponía algo de esto con lo que yo le contaba. Al día siguiente al llegar a casa, luego de mi terapia, ingreso a la casa y veo todas las teclas para encender las luces cubiertas con cintas. Ella en la habitación acostada. No entendía por que habría puesto cintas en todas las teclas? por la noche se levanto el enojo seguía y mucho no hablamos.

La mañana siguiente le propuse salir un rato por la mañana para calamar los ánimos, y acepto. Al volver a casa, fue nuevamente a acostarse y comenzó a decirme que no pierda mas mi tiempo con ella, que no valía la pena y me contó lo que había hecho: El día anterior, había bebido 2 botellas de vino mezcladas con clonazepam, luego del mediodía se encerró en la casa y tapo las aberturas y abrió las llaves de gas!!! Estuvo algunas horas así, hasta que creyó que yo ya estaba por volver del trabajo y como pudo, luego de darse un golpe en una caída, cerro todo, puso cintas en las teclas de luz para que yo no las encendiera y se fue a la cama.

Esa misma noche, mientras yo dormía, intento cortarse las venas, pues se hizo unos 8 o 10 cortes por brazo con un tipo de navaja de afeitar. Cuando me lo contaba, estaba con una remera de mangas largas que la cubría, y me mostró sus brazos. Había dejado una carta para su madre y una para mi.

Realmente me sentí morir no podía entender por que había hecho algo así, pues al día siguiente le pedí a su madre que vena a casa y consulte a mi analista y tuve que llamar a una guardia psiquiátrica.

Llego el doctor, estaba la madre, su hermano (que decían no entender por que hizo algo así 🙂 ) y el doctor la quiso internar. Ellos se opusieron, yo consentí y nos derivaron a otro doctor mientras ella tenia que estar con acompañamiento 24 hrs. Fuimos al turno del nuevo psiquiatra y luego de entrevistarla durante casi 1 hora, nos dice a su madre y a mí que ella sufría de una enfermedad que se llama Trastorno Bipolar.

A partir de ahí nos derivaron a una doctora psiquiatra quien comenzaría a tratarla. Pues bien, resumiendo, los 3 primeros meses de tratamiento fueron una lucha para que lo acepte, de hecho, salia de las sesiones con su doctora enojada por que no la dejaba tomar alcohol.

Después del 3er mes, llegaba navidad y tras una discusión se fue a lo de su madre y me dijo que seguiría con el tratamiento y que su madre y su hermano lo sabían y estaban de acuerdo. En fin, luego de luchar y hablar con la familia los convencí de continuar. En fin 3 meses después misma situación, ella comenzó a tomar alcohol sin autorización y no quería que le cuente a su doctora, desde ya, a veces ella quería condicionarme antes de ir a su sesión ya que siempre la acompañaba.

Esto trabajo nuevas discusiones y volvió a irse a la casa de la madre, obviamente no se había llevado su medicación. Por lo que al otro día, le dije a su madre: mira que no se llevo la medicación y no la esta tomando, y la madre me responde: ¡Si, ya se lo de la medicación!

A posterior, ella tomo la postura de no seguir con el tratamiento ya que ella no sentía que tenga esta enfermedad, que ella es así y que es su carácter y su familia la apoyaba en la decisión que había tomado y que yo tenia que aceptar lo mismo.

Llame a su psiquiatra y le conté lo que estaba pesando, a lo que me dijo que la teníamos que internar. Y como? si ella y su familia no quieren? En fin, con todo el dolor del mundo en mi alma y mi corazón me puse firme y le dije que si no continuaba con el tratamiento, no había posibilidad de continuar una vida juntos, que la amaba y no podía dejar que se autodestruya, no podía ser cómplice de algo así como lo estaba siendo su familia, después de 2 intentos de suicidio.

En fin ella no cedió, y yo tampoco por más que me moría por dentro. Firmamos el divorcio, y ella me reclamaba que yo la había dejado por que no la aceptaba como ella es que su familia si la acepta, que ella es así y que no podía vivir tomando pastillas para darme el gusto a mí.

Pasaron 3 meses de esta ruptura, y realmente estoy destruido, estaba totalmente enamorado, la quería a mi lado para toda la vida, estuvimos a puntos de buscar un hijo. Pero después de los intentos de suicido y el diagnostico medico, no podía hacer de cuenta que nada de esto había sucedido, no podía negarlo.

Sinceramente esto me destrozo sigo después de 3 meses realmente sin alma, la extraño, quisiera haber podido estar con ella, yo estaba dispuesto a acompañarla de por vida con el tratamiento.

En fin, Nos casamos para toda la vida, y aunque físicamente no estemos juntos, esto me ha marcado… para toda la vida 🙁

PD: perdón por lo extenso y eso que omití muchooos detalles. Gracias a todos.

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