Gafas y Crossfit, menos medicación

Nic ahora usa gafas mientras usa el ordenador y se ha inscrito a Crossfit, lo que le permite dejar de tomar antidepresivo y aspirinas.

Nic usa gafas y tiene menos dolores de cabeza

Hace ya un par de meses que Nic lleva gafas. Se acercó a preguntar por curiosidad a la óptica, aprovechando que habíamos ido para la graduación y gafas nuevas para mi madre. Nic siempre ha visto muy bien de lejos y de cerca, nunca ha tenido la necesidad de llevar gafas, ni lentillas, ni nada parecido. Su hermano, su padre y madre si que usan gafas bien para leer o durante todo el día.

No recuerdo la última vez que Nic se hizo un examen de la vista, quizá nunca en estos 10 años que llevamos juntos. Hasta ese día. No tardó mucho y los resultados fueron que tiene una leve hipermetropía de 0,75 en el ojo derecho y 0,50 en el izquierdo. Nada grave. Pero dado que por su trabajo pasa más de 7 horas frente al ordenador puede ocasionarle malestares. Uno de ellos son los dolores de cabeza, fue lo nos comentó la optometrista. Sólo las necesitaría para para leer o estar frente al ordenador.

A Nic le costó digerir la idea de tener que llevar gafas para ver, las de sol son una cosa distinta. La veía y parecía no creerlo, quizá pensara “¿¿Yo??, ¿Necesito gafas? Pero veo perfectamente“. La idea de tener que usar un armazón sujetado a las orejas y la nariz, no se imaginaba con ello. Fuimos a tomar un café para que asimilara la idea, para que se convenciera de que podía probar. El dinero no era un impedimento, no eran demasiado caras, considerando una montura sencilla y normal. Pasado un rato seguía incrédula, no creía que realmente las necesitara, pero aceptó.

No tuve que insistir demasiado, le decía que probarlas no le perjudicaría en nada, que si no era simplemente no usarlas. No tenía nada que perder y mucho que ganar: Dejar de tomar tantas aspirinas para el dolor de cabeza. Esos dolores de cabeza que tenía en el trabajo, algunas veces al despertarse.

Ella misma hablaba y hacia comentarios de autoconvencimiento, diciéndose a si misma que era lo mejor. Un proceso interno de comunicación que todos tenemos, en el que sopesamos pros y contras de las decisiones.

Nic usa gafas y tiene menos dolores de cabeza
Los dolores de cabeza no eran por el Trastorno Bipolar, ni por la medicación: Necesitaba gafas

Su respuesta fue que sí, que lo haría, pero siempre y cuando fuera en ese momento, que si lo dejaba para otro día no lo haría. Me imagino porque estaba mi madre y estaba yo, un apoyo moral para no ir sola a hacerlo.

Entre todos seleccionamos algunos modelos de monturas, tardó menos tiempo del que esperaba, después de elegir varios modelos, descartó los que menos le gustaban. Y ya solo tocaba esperar a que estuvieran listas, unos 10 días.

Durante ese tiempo Nic estaba impaciente, no esperó a que le llamaran, ella fue a la óptica al cabo de una semana.

Después de 2 meses de uso continuo durante su jornada laboral podemos decir que los dolores de cabeza se han reducido considerablemente, prácticamente no tiene ninguno, y se queja menos de ellos. Así que no estaban relacionados con la medicación ni con el Trastorno Bipolar, era por el esfuerzo que hacía con la vista.

Si llevar gafas le evita los dolores y por consiguiente tomar menos medicación ha sido una buena inversión.

Ejercicio intenso 2 veces por semana  = menos antidepresivo

En Agosto Nic comenzó a hacer 2 veces por semana Crossfit. En ese momento tomaba 400mg de Litio (Plenur) y 15 mg de Escitalopram. La combinación de ese entrenamiento de alta intensidad y el antidepresivo estaban provocando que por las noches no descansara, que tuviera pesadillas y se despertara constantemente.

Si sumamos que hay más horas de sol, pasa más tiempo despierta, porque su horario en verano es intensivo, podía acabar por darle un episodio de hipomanía. Normalmente estoy pendiente de eso, porque después de las subidas las bajadas se presentan y son mucho peores, más intensas y duraderas.

Ella después de unas 3 semanas me ha comentado como se sentía, con mucha energía y que creía que ya no era necesario tomar el Escitalopram, que lo bajaría hasta quitarlo.

Como su psiquiatra nos ha dado permiso de adecuar la medicación según como se encuentre, comenzó a bajar a 10mg. Durante unos días así, y luego bajar otros 5mg, hasta dejar de tomarlo.

Ejercicio intenso 2 veces por semana menos antidepresivo
Ejercicio intenso menos antidepresivo

La energía que la da el Crossfit, por contradictorio que parezca, le provoca un nivel de actividad mayor, tanto en casa como en el trabajo. Duerme mejor y descansa mejor en general. Hay noches en las que le cuesta un poco más dormir. Pero le ha comentado a su compañero de trabajo y a su jefe que la avisen si ven que está un “poco subida”. Que habría que hacer algo, tomar Valium, dejar de tomar café o reducir las actividades.

De momento va bien, motivada, con energía, estable y sobre todo con una pastilla diaria menos. Ahora mismo solo está tomando Plenur 400mg, lo cual su hígado lo agradece. Ya le comentaremos a la psiquiatra el cambio que de momento no le ha dado cita, será hasta octubre o noviembre.

Cuando la medicación no es eficaz

Después de mes y medio tomando Topamax, no vemos mejoras, los efectos secundarios afectan al estado de ánimo, la libido y los dolores de cabeza siguen.

Dejando el Topiramato

Después de 1 mes y medio de estar tomando 25mg de Topiramato, recetado por la psiquiatra para los continuos dolores de cabeza Nic, ha decidido dejar de tomarlo.

Le insistí en que antes hablara con la psiquiatra, que le llamara para comentarle que los dolores de cabeza no cesaban, comenzaba a deprimirse, y su libido continuaba por los suelos, pero por una razón u otra no la llamó. Lo dejó de tomar a mediados de julio, un jueves (el 13 quizá).

Esos 3 motivos fueron suficientes para saber que la medicación que tomaba no compensaba la razón por la cual comenzó a tomarla. Con el Litio y el Escitalopram venía bastante bien, después de su último episodio depresivo en Febrero. Pasada una semana y media ya se le comenzaba a notar mejoría.

Cuando la medicación no es eficaz
Cuando la medicación no es eficaz

La mejoría al dejar la medicación

Mejoró su ánimo

Ya no se le veía esa mirada triste y apagada. Esa mirada que te dice que está más en sus pensamientos internos que disfrutando del momento, que le da vueltas una y otra vez a lo mismo, preocupada. Un día tendré que hacer un vídeo a partir de fotografías diarias de sus ojos, que de sólo mirarlos podría decir si está de bajón o no.

Es cierto sobre lo que dicen que los ojos son la ventana del alma, hay días que se puede leer la tristeza en ellos, aunque pretenda sonreír, el conjunto de expresiones faciales se nota falso, no lo puede mantener en el tiempo, no puede reírse a carcajadas.

Nic comienza a hablar más, no se aisla, sus compañeros de trabajo han dejado de preguntar si le ocurría algo, se puede tener una conversación con ella, deja de contestar con un si o un no.

Los dolores de cabeza siguen

Aunque los dolores de cabeza siguen, de momento son menos intensos, ha tenido que tomar una que otra aspirina. Para aliviarlos tenemos una esperanza: hace poco visitamos una óptica, Nic se gradúo la vista, y aunque no necesita gafas de uso diario, como yo. Si las necesitaría cuando usa el ordenador, o sea, durante toda su jornada laboral.

La optometrista comentó que puede ser una de las razones por las cuales le duela la cabeza. Así que hemos decidido que las tenga, se las entregarán en breves y probar, sin Topamax, si realmente puede ser una solución a esos dolores.

Tengo que esperanza que así evitaremos que le receten otro medicamento o disminuya su consumo de aspirinas para combatir esos dolores.

Los dolores de cabeza
Cuando la medicación no es eficaz – Los dolores de cabeza

Recupera la libido

Nosotros esperábamos que con los días, con las semanas mejor dicho, su deseo sexual se manifestara en algún momento, que los niveles volvieran a la normalidad, pero tomando el Topamax ha sido imposible.

Nos distanciamos muchísimo, prácticamente nos dejamos de tocar. La terapeuta nos comentó que ahora teníamos que aprender a jugar con ese otro factor, el efecto secundario de baja libido.

Lo intentamos pero ya la suma de 3 medicamentos en contra es complicado llevar una vida sexual normal. Pasadas un par de semanas Nic “despertó” y parece que nuestra vida sexual vuelve a nosotros.

Soy de la idea de que una vida sexual satisfactoria une más a la pareja y permite solucionar conflictos, pero cuando ésta es nula es la causante de la mayoría de las peleas y/o discusiones aunque no se manifieste explícitamente.

Estos 3 son motivos suficientes para dejar una medicación que era “de prueba” para quitar los dolores de cabeza, no logró su función y estaba causando más estragos que beneficios.

En la siguiente cita se lo tendrá que comentar a ver que otra opción nos da la psiquiatra. Una vez que sepamos que tal le ha ido con las gafas nuevas.

Los dolores de cabeza y el Trastorno Bipolar

Años con dolores de cabeza

La migraña que ha sufrido Nic desde hace muchos años y por a cual comenzó a tomar Topamax (topiramato) se había vuelto su eterna compañera.

No éramos conscientes de la frecuencia con las cual tenía dolores de cabeza, algunos días leves otros días más intensos, la ponían de mal humor, no tenía ganas de hacer cosas, el ruido o la música muy alta le molestaban y la solución fácil era: una aspirina.

Una aspirina efervescente, porque desde pequeña a Nic le ha costado tragar pastillas. Es como si la garganta se le cerrara, impidiendo que paso de cualquier pastilla por pequeña que fuese.

Es todo un ritual el tomarse la medicación: primero dar un trago de leche o agua, después meterse la pastilla en la boca e intentar que pase desapercibida, que no toque ninguna parte del interior de su boca, jugando con ella moviéndola hasta que se confunda con el líquido y engañar a su garganta para que no la sienta y pueda tragar.

Ese trago que se escucha, alto y claro, se puede ver el movimiento de su cabeza, cierra los ojos y luego una sensación de alivio. Si en algún momento la pastilla toca su garganta lo más seguro es que le provoque una arcada y hasta el vómito.

Por eso suele pedir las pastillas pequeñas, el Escitalopram y el Topamax de 25mg es de lo más pequeño que he visto, pero el Plenur es mucho más grande, por no hablar de los multivitamínicos como Pharmaton o Centrum, que para ella son “intragables”. Ha aprendido a vivir con ello, pero todos los días batalla.

Aspirinas efervescentes hasta en la sopa

La aspirina efervescente, contraindicada con el Plenur, era su compañera de viaje, con dolores de cabeza que en las peores semanas, 3 o 4 días aparecían.

Yo no recuerdo que lo tomara tan frecuentemente, si le animaba al verla con gestos de dolor y quejarse a tomarla, para que pudiera estar mejor el resto del día.

Pero claro aparecían los efectos secundarios, moretones por diferentes partes del cuerpo, y en ocasiones con una sola pastilla no era suficiente.

Puedes hacerte una idea de cuánta aspirina tomas si ves que en todos tus bolsos (aunque no los uses) llevas al menos una, en el trabajo  en 3 diferentes sitios de tu escritorio, incluso encuentras algunas ya caducas.

En casa siempre había, y la única vez que recuerdo que se acabó en fin de semana. Ve a buscar una farmacia de guardia para comprar, no el paquete pequeño, el más grande que te podían vender.

Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2
Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2

Nuevo cóctel de medicamentos le provoca efectos secundarios

Nic le ha comentado a la Psiquiatra en la cita que tuvo el viernes 23 de junio, la frecuencia de los dolores de cabeza y la cantidad de aspirina que estaba tomando. La psiquiatra le preguntó sondeó sobre como eran los dolores de cabeza con el Topamax, y en efecto eran mucho menos intensos y frecuentes. Así que le recetó, tomar 25 mg de Topamax, añadido a los 400 mg de Plenur y los 15mg de Escitalopram que ya toma.

Nic era consciente de los efectos secundarios iniciales que provoca el topamax. Recuerdo una vez hace ya 9 años, cuando al aumentar la dosis, le provocó lentitud en el habla, le costaba mucho articular palabras y sobre todo la letra R. En tono jocoso, le pedía que dijera lo más rápido posible “Rápido ruedan las ruedas del ferrocarril”. Y le costaba mucho, ella lo sabía y también le causaba algo de gracia.

La dificultad y el tiempo que tardaba en decirlo nos sirvió como una medida para saber que ese efecto secundario iba a menos. Poco días después todo volvió a la normalidad.

Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2

Nueva medicación mejor en fin de semana

Es una buena idea comenzar a tomar la medicación cuando llega el fin de semana o los días siguientes los tienes libres. Principalmente para estar atento a los efectos secundarios que te puede causar el medicamento. Tomar nota e informar al psiquiatra en la siguiente cita.

Esta vez y gracias a que la cita fue un viernes, pudo comenzar el tratamiento ese mismo día por la noche, y con ello llegaron los efectos secundarios:

Nauseas y mareos. Se despertó varias veces, se levantó varias veces al baño, no pudo dormir bien el fin de semana. Y tampoco comió lo habitual por las nauseas. Quizá es por eso que el Topamax te hace perder unos kilos, con las nauseas no te apetece comer nada.

Los efectos secundarios fueron a menos conforme pasaban los días, la nauseas y los mareos eran menos intensos. Nic se quejaba menos, los dolores de cabeza, aún tenía, pero la intensidad era menor.

Otro efecto secundario que si es importante es el bajo (o nulo mejor dicho) libido. No le apetece para nada el sexo, es como si olvidara que existiese. Prácticamente no siente nada de deseo sexual ni placer durante las relaciones. Una en estas 3 semanas.

Nic quería después de la primera semana abandonar el topamax, que se suma al escitalopram y el plenur para entre los 3 minimizar su erotismo. Pero le dije que podía ser pasajero, con los días tendría que volver todo a la normalidad, o bien en su caso, podía ser más salvable. Ya lo vivimos cuando tomaba sólo topamax, solo hay que ser “pacientes”.

Después de 3 semanas la veo mejor. No la he escuchado quejarse de los dolores de cabeza, ni de la nauseas, que parece ser muy leves y sin necesidad de tomar una aspirina.

Sobreprotección para evitar un episodio

Gracias a la terapia de pareja, después de 4 sesiones (y las que faltan) estamos abordando temas matrimoniales que habíamos dejado apartados, que los habíamos dado por hechos y entendidos, pero que no eran saludables para una relación a largo plazo.

Uno de ellos es mi sobreprotección hacia Nic.

Sobreprotección para evitar un episodio

Después de hablarlo largo y tendido, con sinceridad y queriendo encontrar las causas del porque yo había dejado de contarle muchas historias de mi vida a Nic, de evitar esas discusiones por pequeñas cosas del día a día, de dejarlo pasar antes que enfrentarlo. Nos dimos cuenta que probablemente no le digo todo lo que le debería decir por mi miedo a que enferme.

Sabemos que las discusiones de pareja generan estrés, que es un detonante muy fuerte para un episodio, y aunque ahora nos vemos mucho menos que antes, esto no nos permitía pasar tiempo de calidad, algo en lo que tanto insiste la terapeuta.

Yo tenía la firme convicción que la mejor forma de manejar los conflictos, los desacuerdos y mi ira, era permanecer callado, evitar e ignorar a mi pareja para no decir ni hacer nada que la dañe o hiera. Y la mayoría de las veces funcionaba, pasaba nuestro cabreo, me tranquilizaba, ella también y después de horas y quizá hasta un día o dos las cosas volvían a la normalidad.

El error está en que no expresas tu disgusto, tu desacuerdo, lo que te causa malestar. Dejaba que las aguas se calmasen, que quedara olvidado, que pasara, pero pocas veces volvíamos al tema y lo solucionábamos. Quedaba sobre-entendido. Yo más tranquilo porque no explotaba, no era responsable de ningún episodio y aunque su humor se viera afectado en pocos días se normalizaba.

Esa no es la solución, porque todo se va acumulando, se va sumando y mezclando con el pasado e impide que la relación sea cristalina, las aguas se enfangan y la relación va estirándose hasta volvernos distantes, fríos, nos desconocemos, no mostramos nuestra evolución. Nos quedamos con una imagen del pasado de nuestra pareja, que no se corresponde con la actual, sobre todo cuando son años de relación.

Quizá es por eso que entre más tiempo pasas con tu pareja más difícil es decirle las cosas. Tenemos miedo a su reacción, a que cambie algo en la relación, a que nos rechace. Ha dejado de ser una etapa de enamoramiento en la que la perfección con la que la veíamos era total. No había defectos, aceptábamos mucho, cedíamos por el simple hecho de ganar una relación de pareja. Y cuando la tienes que difícil es cuidarla y mantenerla viva.

Armadura
Sobreprotección para evitar un episodio

Primeras 4 sesiones de Terapia de pareja

He de decir que las horas de terapia no son nada si no se hacen los deberes. Hasta hace unos días salimos de la cuarta hora y no veía los avances. Incluso me Nic me llegó a preguntar si yo creía que estaba sirviendo de algo. Yo le conteste que quizá era como la medicación, tardaba en hacer efecto. Llegué a pensar que era como se dice habitualmente que la noche es más oscura justo antes de amanecer.

Lo que nos hacía falta era sentarnos y hablar. Con sinceridad, con apertura de corazón, con intención de mejorar. Una vez que lo hicimos, ahora la relación ha cambiado, va por buen camino y estoy convencido de que no hubiera sido posible sin la terapia. Primero por la disposición y la actitud de realmente querer mejorar y en segundo lugar por es un proceso. Nadie nos enseña a ser marido, ni esposa y lo vamos gestionando con nuestros mejores recursos, pero eso no es suficiente.

Si tomas cursos de tu profesión, de tu área de trabajo, sobre informática, de cocina, para estar a la última, ser más eficiente, mejorar en tu área laboral ¿Porque no haces lo mismo con tu pareja? ¿Porque no ser mejores maridos, amantes, compañeros de vida?

Considero que es una buena inversión, porque tu pareja es alguien con quien tu has elegido estar, y de estar bien a estar mal, puedes elegir lo que quieras, pero es algo que tu eliges. Nosotros hemos elegido mejorar nuestra relación, después de 8 años, para que sea mejor de lo que ha venido siendo hasta ahora.

Cuando la paciente es la cuidadora

Nic sabe hacer de cuidadora

Nic está ahora en el hospital cuidando de una amiga a quien han operado de la vesícula. Ha pedido 2 días de vacaciones para quedarse a dormir en el hospital y cuidar de ella las 24 hrs.

Esa motivación que tiene por cuidar de un ser querido para ella en una situación tan delicada como una operación le hace estar bien, en eutimia.

No le cuesta trabajo, lo hace con la mejor de las intenciones y total entrega. Si tiene que desplazarse y quedarse a dormir en casa del paciente, lo hace sin miramientos, adaptándose a todo.

Sabe curar las heridas, inyectar, es exigente y disciplinada con el tratamiento, la medicación, régimen y ejercicio que indican los médicos.

Sabe ser cuidadora.

Cuando la paciente es Cuidadora

Este año le había tocado también ir a México a cuidar a su madre porque la habían operado casi de urgencia. Afortunadamente todo salió bien, paso 15 días con su familia, cuidando de su madre. Eso la tranquilizó, la sacó del episodio de depresión en el que comenzaba a caer, porque tenía un motivo muy fuerte para mejorar, para permanecer en este mundo.

Haz el bien sin mirar a quien

Es agotador, ayer me decía que estaba agotada, física y mentalmente. A su jornada laboral hay que sumarle esa labor de ir a otra casa, curar heridas, salir a andar, limpiar, preparar de comer y volver a casa es una labor titánica.

Creo que todos en algún momento de nuestra vida nos tocará cuidar de alguien, hijos, pareja, padres, familiares. Algunos tendrán madera para hacerlo mejor, más paciencia, pero debemos tener presente el “karma”.

El bien que haces hoy lo recibirás con creces en algún momento. Es hacer un ingreso en el banco de la bondad y esperar que en el momento oportuno, en el que más lo necesitas, te digan:

– Aquí tiene su capital más los intereses.-

Si en esa cuenta vas ahorrando lo suficiente puedes estar tranquilo, todo irá bien.

Aunque tengas momentos duros, de esos que te forjan el carácter, que te enseñan aspectos de la vida que de otro modo no verías, cuando menos te lo esperes, y quizá ni si quiera pienses que tienes ese “ahorro” te será devuelto.