El Estrés: Detonante. Trabajo, viaje, agua

El estrés en el Trastorno Bipolar es un detonante o desencadenante muy potente de cualquier episodio. Es como si los estímulos estresantes se potenciaran, y si no se hace canaliza o se tranquiliza esa energía tendrá que ir a algún sitio.

Considero que el estrés en el trabajo viene determinado por el rango/responsabilidad y la antigüedad. A mayor rango/responsabilidad un mayor nivel de estrés y a menos antigüedad mayor nivel de estrés. Una vez fuera de la jornada laboral uno debe buscar la manera de poder desconectar de todas las tareas y preocupaciones que acarrea un puesto de trabajo, sobre todo si en ese momento no es lo posible solucionar nada.

Un domingo a las 12 de la noche no debería estar estresado por una acción que deba realizar el lunes siguiente a las 2 de la tarde. Primero porque estando en la cama a punto de dormir no es posible hacer nada y segunda porque es contraproducente la energía desperdiciada en PRE-ocuparse.

Identifica los eventos estresantes

He visto desde fuera como estos últimos días Nic ha vivido el estrés, según yo los eventos estresantes son los siguientes:

  Le han concedido Vacaciones, pero se ha llevado un regaño porque coincide con un compañero y no debería ocurrir. Ella ha preguntado antes de tomarlas si era posible y le aseguraron que si. Aún así ella se ha llevado una llamada de atención.

  Su hermano la invitó a pasar 10 días en México viendo a la familia y visitando ciudades. Pero a última hora su hermano ha cambiado de planes e irán a la playa porque hablando con su padre salió el tema de que hace mucho que no iba al mar. Por lo que me ha dicho ni a su hermano ni su hija no les gusta la playa.

  Hubo una fuga de agua en la comunidad y pasamos 2 noches y 2 días sin agua corriente. No se podía lavar ropa, ni limpiar en condiciones, ni ducharse en casa.  No había podido organizar su maleta porque no tenía la ropa que quiere llevarse, salía 3 días después.

  Su madre le ha hecho un par de comentarios, entre ellos el cambio de planes hacia la playa, que según han sido por ella, y otro insinuando que ha subido de peso (o eso ha entendido Nic). Cosa que no es así, y que estoy seguro que no han sido su intención, pero la ha hecho sentir mal.

  En el trabajo iniciará un nuevo proyecto además de su faena normal y ahora tendrá que organizarse mejor para poder cumplirlo.

  Y luego las típicas nimiedades del día a día que le parecen más grandes de lo que son cuando no hay agua en casa: ¿que me voy a poner mañana? ¿Donde y qué vamos a comer? No me va a dar tiempo preparar la maleta, la casa está muy tirada, el baño es un asco, etc…

Detonantes: el estrés. Trabajo, viaje, agua

  • Lo primero que pensamos era que necesitábamos botellas de agua. Las podríamos comprar. También  podríamos ir  a la fuente que hay en el parque, que es potable y rellenar las botellas que van quedando vacías. Solucionado.
  • Una botella al inodoro y pino para que no huela mal, y si tenemos que hacer de vientre ya iremos al café o algún sitio donde comamos y haremos ahí. Solucionado.
  • Ducharnos. Pensamos en ir a casa de una amiga, pero no estaba en la ciudad. Yo al día siguiente iría al gimnasio, así que por un día sin ducharme no pasa nada, pero Nic tenía que ir a trabajar así que si o si tenía que ducharse. Pues nos vamos a la piscina de verano, pasamos un par de horas del domingo, nos bañamos y listo. Solucionado.
  • Limpiar un poco la cocina, los platos sucios los hemos limpiado con papel de cocina y los hemos sacado a la terraza, así pudimos limpiar la vitrocerámica y tener un mejor sitio para preparar la comida de hoy. Hay que ser más eficientes, hacer la comida ensuciando lo menos posible.

Lo que hemos hecho para minimizar el estrés

Se ha tomado un Valium al medio día y otro por la noche para poder dormir y dejar de darle vueltas a la cabeza. Por la tarde hemos ido a la piscina, ahí hemos comido un bocadillo, y luego nos hemos bañado, se ha subido a mis espaldas y hemos ido de un lado a otro, hablando, relajándonos, riéndonos, acordándonos de buenos momentos, diciendo tonterías, todo para olvidar lo que había ahí fuera. Y eso nos ha tranquilizado a los dos.

Ha sido nuestra manera de manejar estos conflictos que están fuera del alcance de nuestras manos.

El estrés asomándose por el  cuerpo

Nic somatiza el estrés, ya comenzaba hace días con picor de ojos, parecía alergia, pero ella no había tenido antes ninguna, excepto al pelo de gato, pero no hay gatos cerca. Los únicos que estaban ahora se han tenido que mudar, porque el terreno  va a ser utilizado para una gran urbanización que está a unos 100 metros de casa. Así que dudo mucho de que sea alergia.

Comenzaba el fin de semana y parecía tener gripe, una incipiente gripe. Pero en agosto y con el calor que hace también lo dudaba mucho.

Luego comenzaba a tener erupciones en la piel, en el cuello concretamente, se rascaba y más erupciones, una pequeña mancha, pero era bastante roja. También picor por todo el cuerpo.

Dolor de cabeza, una aspirina por el domingo mañana de desayuno, es lo que espera le quite ese dolor.

Contractura de hombros y parte baja del cuello. Se le puede sentir como comienza a endurecerse los trapecios y mucho dolor cuando intento tocarla.  Un dolor agudo y constante en la parte superior del cráneo, como si le tirara demasiado el pelo, pero lo lleva suelto, no se explica un dolor así, excepto que sea  afectado por la contractura de los trapecios. 

Poco apetito, apenas si comió algo durante el domingo.

Combatiendo el estrés

Quizá el punto clave es identificar bien aquello que nos causa estrés y hacer algo al respecto. Si lo tenemos bien identificado es más fácil tomar acciones. Por ejemplo, estrés en el trabajo. Quizá no el 100% del tiempo que pasamos en el trabajo estamos estresados. Quizá sea una actividad, una tarea, un proyecto. Podemos pedir ayuda a nuestros compañeros y/o jefe, delegar, intercambiar tareas. Siempre y cuando sea posible.

Otra cosa que podríamos hacer es pararnos a pensar si en ese momento podemos hacer algo o no para eso que nos preocupa, si estamos a mitad de la noche en la cama y nos acordamos de algo lo mejor es crear una nota o un recordatorio en el móvil para el día siguiente. Y pensar que en ese momento nos es imposible hacer algo.

Proponer soluciones creativas, diferentes al problema que nos agobia, como una lluvia de ideas, aunque no tenga sentido, puede que nos haga reír un poco alguna idea descabellada que se nos ocurra y con un poco de suerte demos con la mejor solución.

No añadir más situaciones estresantes. Dejar para otro momento decisiones importantes o actividades que exijan serenidad.  Tomárselo todo con más calma, dejar algunas decisiones para otro día, facilitar las cosas. Dejar para mañana lo que puede afectar a ese estrés hoy.

Hacer tareas repetitivas: Tejer, coser, pintar, limpiar, cada uno debe encontrar que le ayuda en esos momentos de agobio de acuerdo a sus gustos. Salir a tomar un café, ver una película, ir a la piscina para relajarse.

Apoyarse en la la medicación: 5mg de Valium a las 12 del día y 5mg antes de ir a dormir. Esto se lo ha recetado la psiquiatra para estos momentos puntuales.

Creo que no hemos discutido en ningún momento, hubo un rato que comencé a ponerme de mal humor por que me entró hambre, pero me callé, respiré profundo, seguí haciendo lo que estaba haciendo y se me pasó al poco rato.

Sigo creyendo que la duración de una vida en  pareja depende mucho en cómo se gestionan los conflictos. Puedes ser parte del problema o parte de la solución, tú decides.

Mis primeros 15 días con antidepresivos

Día 1 ​(Miércoles 4 octubre)

Hoy comienzo a tomar 5 mg de Escitalopram.

Día 2 Jueves

Hora de toma 9:37

Por la noche tuve muchos sueños, soñé sobre el trabajo, que estaba atendiendo clientes. He sacado a las perritas y aún pensaba en los clientes a los que atendí el día anterior en el trabajo. Era como ansiedad.

No sé si es la medicación, pero hoy al salir a correr por la mañana he sentido el sol más fuerte, he necesitado parar para tomar un poco de agua de la fuente, hacían 28 grados y quizá no había bebido suficiente agua por la mañana. Pero me ha costado más que otros días, me he sentido más cansado. Los 10km creo que los he hecho a una media de 6’ y de pulsaciones de 170. Me he sentido más sensible al la luz del sol.

Día 3 Viernes

Hora de toma: 10:00

Anoche he vuelto a soñar mucho: El trabajo. Me he despertado a las 3 a.m., a hacer pis. Me sentía descansado, la cabeza no me paraba, era pensar en esto y aquello, lo que había sucedido el día anterior: unos clientes con los que había discutido por qué se les había dado una oferta equivocada.

Me volví a dormir después de mucho rato, seguía soñando, me desperté, me volví a dormir. Ahora son las 7:56 y tengo los ojos cansados, arenosos. Tengo hambre.
De normal las pulsaciones por la noche están entre 43 y 65, anoche entre 51 y 75. Lo sé por el Samsung Gear Fit 2 que llevo.

14:07

Me siento un poco nervioso, como con poco más de energía, llevo ya 2 cafés y no sé si es bueno. Mañana no tomaré más que descafeinado. Además tengo acidez, puede ser porque llevo varias horas sin comer.

16:27
Hacer de vientre. El escitalopram me cambia las horas en las que suelo hacer mis deposiciones. Cuando antes era 1 o 2. Ahora son dos, quizá 3 veces las que vaya en menos de 24 horas. Pero la sensación es distinta, es un poco sentimiento de descontrol, de ganas de tener un váter cerca, de volver a casa pronto. De incertidumbre, en cualquier momento se puede volver incontenible, que no ha sucedido, he aguantado más de 1 hora desde la primera sensación.

Un nudo en el estómago, ansiedad, es como si mi mente y mi cuerpo fueran a distinto ritmo, como si estuvieran en diferentes estaciones, no van de la mano, no se acompañan. Nerviosismo y no puedo estar quieto. Este tercer café me lo he tomado descafeinado, quizá deba dejar de tomar por un tiempo.

Lo que si es un hecho es que voy sintiéndome mejor de ánimo.

23:30
Después de 20 días hemos vuelto a tener relaciones, es muchísimo tiempo, quizá no habíamos pasado tanto tiempo sin tener sexo. Puedo decir que con la medicación, me ha costado más excitarme, como que sentía más control, quizá hasta hubiera podido parar y decir decir: “Ahora vuelvo, voy a tomar agua”.

Me ha quitado esa sensación de descontrol que se tiene al tener un orgasmo. Como sin hubiera un límite superior en el nivel de excitación que sentía. Luego el orgasmo ha sido menos intenso, como si lo sintiera en otra parte del cerebro, la duración ha sido la misma. Y he perdido sensibilidad.

Día 4 Sábado

Hora de toma 10:30

8:54
He dormido mejor, de un tirón, no me he despertado hasta las 8:30, quizá por qué duermo mucho mejor  después de tener sexo, un relajante gratuito.

¿Sensibilidad al sol? Quizá con el medicamento soy más sensible a los rayos del sol, como si me quemaran.

14:51
Al comer siento un nudo en el estómago, una sensación de satisfecho, como si hubiera comido mientras estoy muy nervioso/ansioso por algo. No paro de mover la pierna y tengo menos apetito. Nic dice que ya estoy comiendo más que en los días anteriores.

La hamburguesa del McDonalds la he saboreado de manera distinta, como si algún sabor fuera poco intenso y otro mucho. El tabaco me sabe distinto, me causa hasta cierta repulsión, no logro terminármelo.

Hemos ido a un Outlet y al Decathlon, luego a comer al McDonalds y más tarde al cine a ver la película de “It”. Hacía mucho tiempo que no pasábamos tanto tiempo fuera de casa, normalmente solemos ir a dar una vuelta tomar algo y volver a las 4 horas. Esta vez desde las 11 hasta las 19:30.

Me ha dado remordimiento dejar a la perritas (Patxi y Kelly) solas tanto tiempo.
La hemos pasado bien, nos hemos comprado la ropa de invierno, yo un par de chaquetas.  Que ya me hacia falta, sobre todo corta vientos. Esta vez no me ha dado remordimiento gastar esa cantidad de dinero en ropa, normalmente suelo pensármelo mucho, y en ocasiones no llego a comprar nada por ese sentimiento de culpa.

Día 5 Domingo

11:34
He dormido bien, de tirón hasta las 8:30. Me siento descansado, luego me he podido volver a dormir hasta casi las 10.
Con el antidepresivo me siento menos ansioso. Salimos ayer con una compañera de trabajo de Nic, su madre y un par de amigos suyos (que también llevan 10 años juntos) y sentí menos “ansiedad social”.

Me suele pasar que tengo esos pensamientos que tengo de cómo van a ser las cosas, cuántos irán, cómo serán, de que se hablará, como será el sitio. Y después de la reunión los pensamientos de si he hablado mucho, poco, si he dicho algo que no debí haber dicho, si me he comportado de esta u otra manera. Es como darle un repaso mirando punto por punto como me he desenvuelto socialmente.

También durante la cena me he sentido mejor, no me he ensimismado tanto, me he sentido más desenvuelto, más yo.
Me he despertado con menos hambre, hasta Nic se ha sorprendido de no estar tan serio antes del desayuno, cuando el hambre hace que me ponga de mal humor.

Voy sintiendo ya la mejoría del estado de ánimo.

Nos hemos dormido una siesta, he dormido poco, menos de media hora, la lavadora aún no había terminado. Luego vi una película ( Blue Velvet)

Los domingos por la tarde no quiero hablar con nadie, no me dan ganas de hacer nada. He bajado a las perritas mientras Nic limpiaba, luego preparé la comida de mañana porque ella también tenía pocas ganas. Aunque siguió limpiando y planchando. Desde hace mucho que es así, no contesto a las llamadas ni me apetece llamar a mi madre.

Mis primeros 15 días con antidepresivos
Mis primeros 15 días con antidepresivos
Día 6 Lunes

Hora de toma 9:30 ~
He dormido mejor, de hecho he dormido 10 horas. Los lunes siempre me cuesta levantarme, con los fines de semana que tengo, que son prácticamente el domingo y lunes por la mañana.

No sé si es una sensación mía, pero me cuesta llevar el tiempo. Antes podía más o menos calcular la hora que era, más menos 10 minutos, dependiendo de lo que iba haciendo en el día, e ir mirando el reloj o el móvil. Pero ahora hago algo y han pasado más minutos de los que calculaba, como si hubiera pasado más rápido, como si mis pensamientos fueran más envolventes y perdiera esa noción.

Desde que comencé con el antidepresivo no he tomado nada de alcohol. Intentaré seguir así, para no afectar más a los efectos secundarios ni la intensidad. Desde hace 3 días solo he tomado el primer café de la mañana y el resto han sido descafeinados. Sino me encuentro demasiado nervioso.

Día 7 Martes

Hora de toma 8:30~
He dormido bien, me he despertado a las 7:30, y levantado pasadas las 8. Descansado, de un tirón, ya vuelve todo a la normalidad. Seguramente he soñado pero no lo recuerdo, no me he dado cuenta cuando se ha ido Nic.

He salido a correr 10 km con las perritas, una hora aproximadamente. Ahora no me siento nada ansioso, muy tranquilo.

Creo que es momento para repensar muchas cosas, esos pensamientos e ideas que me hacen estar ansioso. Como por ejemplo ¿Como será mi vida en 5 o 10 años? ¿ Seguiré teniendo el mismo empleo? ¿Tengo que buscar otros ingresos? ¿Debo aprovechar todo el tiempo, hacer cursos, escuchar noticias, podcast, escribir, hacer ejercicio?  Los pensamientos que me dicen que no debo perder el tiempo, que es un día entre semana. Que debo ahorrar, no gastar nada, no salir, registrar todo lo que hago en mi diario, debo encender el ordenador, leer, dedicarle tiempo al blog. Que tengo que seguir un horario, salir a correr a las 10 de la mañana ya es demasiado tarde, he perdido la mañana. Dedicaré media hora a ordenar la casa.
Eso es lo que me pasa por la cabeza mientras tengo tiempo libre, sino es un pensamiento es otro, me hace esclavo, me pone ansioso, me impide disfrutar.

Día 8 Miércoles

Hora de toma 9:00
Hoy me he despertado a las 4 a.m., y he tardado media hora en volver a dormir. El trabajo, había un par de cosas que me daban vuelta la cabeza, una la promoción de para un par de 2 clientes, que decían que no podían registrarse y había algo más. Ahora no lo recuerdo, di varias vueltas, me levanté a hacer pis, pero al final pude volver a dormir. Me he despertado a las 8 y levantado a las 8:30. Me ha costado levantarme pero he ido a yoga.

22:02:00
Tengo un ligero dolor de cabeza, quizá sea provocado por la poca iluminación que hay en el trabajo, se nota más oscuro, y ya de por si la luz de la tienda es fría. Hoy lo he sentido peor.

Día 9 Jueves

Hora de toma 10:20
Nic se sorprende de que ya no me pongo de mal humor. Normalmente por la mañana, los días de descanso (domingo o festivos) si me levanto antes de las 9 suelo sacar a las perritas a pasear pero regreso con mucha hambre. Siempre pienso que Nic ya esté despierta y preparando el desayuno, lo que pocas veces pasa. Pero si no, el hambre me transforma y comienzo a ponerme de mal humor. Hoy no ha sido así, he vuelto, no he sentido tanta hambre, la he despertado con unos besos y me he puesto a hacer el desayuno (antes alguna vez también lo hacía, no es la primera vez).

Después me ha dicho que se sorprende porque no sabe ahora mi reacción, piensa que puedo estar de mal humor, pero no es así, estoy de buenas y eso le desconcierta.
He podido dormir de tirón, he soñado, me he acordado de mi sueño. Según el Gear Fit 2 de Samsung, inmóvil he estado 4:30, Ligero, 2:40 e inquieto 1:30. Un total de 8:40 de las 23:42 a las 8:22

Día 10 Viernes

Hora de toma: 10:00~
He dormido 9 horas, 4:30 inmóvil, lo cual vuelve a lo que era normal antes de iniciar a tomar el antidepresivo.
Siento como todo se va normalizando, mi cabeza y mi cuerpo ya van sincronizados, están en el mismo canal. Tengo menos ansiedad, menos pensamientos de culpa. Aunque la pierna, el tic que tengo de estar movimiento continuamente la pierna se ha incrementado. Ahora la muevo más, mucho más que antes, y si de normal es sólo la pierna derecha, ahora comienza también la izquierda que la comienzo a mover cuando la derecha no la puedo mover.

Se me ha quitado el nudo en el estómago cuando como, ya no tengo esa sensación de nerviosismo, de angustia que tenía cuando comencé con el antidepresivo. También he de decir que ahora tomo menos café, sólo el primero de la mañana y el resto descafeinado, alguno de máquina (Dolce Gusto) cuando estoy en el trabajo. No he tomado hasta ahora nada de alcohol, y creo que eso ayuda a no intervenir en los efectos secundarios.

Día 11 Sábado

Hora de toma 11:30~
Hoy nos hemos levantado a las 11 de la mañana. Me he despertado a las 8:47 pero he vuelto a la cama a dormir. He abrazado a Nic y he caído nuevamente en el sueño. Aunque me ha despertado el hambre he podido conciliar otro rato el sueño y dormir unos minutos más.

Ya el hambre se me había pasado y he podido bajar a por el pan y dar una vuelta rápida a las perritas. Hemos desayunado tranquilamente.

Me siento más hablador, con las ganas de decirle a Nic todo lo que me. Pasa por la cabeza, sin filtro. Normalmente me pienso las cosas que le voy a contar, como lo voy a decir, quizá hasta seleccionando las palabras. Hoy no, hoy quiero que todo fluya, contarle todo, los detalles más insignificantes, aunque no tengan nada constructivo, ni que aporten valor. Simplemente hablar, comunicarme con ella, que haya retro-limentación.

Día 15 Jueves

Hora de toma 11:30
Cada día pienso menos en el sexo. No me pasa por la cabeza, no se me antoja, no me apetece. Se me olvida, o no me acuerdo como dice Nic. Antes solía ver al menos una vez a las semanas algo de porno, páginas web. Ahora ya no se quiere me pasa por la cabeza, no estoy pensando en ello y si pienso en ello puedo dejar de pensar, no es algo que se vaya acumulando, no se acumula ese deseo.

Día 20 Martes

Hora de toma: 10:00
Llevo ya estos 20 días con el antidepresivo y sin tomar alcohol, ni una cerveza ni nada. Me siento bien, me gusta, no estoy pensando todo el tiempo en ello, ni me ha costado. Es llegar a una terraza y pedir un acuarius de limón o un café con leche. Es sencillo, no echo de menos el sabor ni nada. Ni siquiera el otro día cuando llegué tan cansado, el sábado a casa con dolor de cabeza, sin ganas de hablar y sólo con ganas de no pensar. En otras ocasiones hubiera tomado algo, una copa, dos copas, tres copas de vino, un mezcal, o algo, pero esta vez no fue necesario. Me fui a dormir enseguida, un rato de tv y luego a dormir. Duermo bien, tampoco puedo decir que noto un cambio radical, de todas maneras tampoco bebía demasiado. Sólo ha sido quitar ese alcohol que pedía por pedir, por no tomar bebidas azucaradas, por evitar la coca-cola, pero ahora con el acuarius, me va bien.

Día 22 Jueves

Hora de toma: 9:40
Ayer Nic me dijo por la noche que tenemos que hace algo en el tema del sexo. Hace 13 días fue nuestra última relación sexual, lo cual para nosotros es muchísimo, un o dos por semana era lo normal, a mi hubiera gustado, antes de comenzar con el antidepresivo, hasta 3 veces. Pero es que ahora ni me pasa por la cabeza, no lo pienso, y si lo pienso no me interesa, he perdido el interés por completo.

Día 24 Sábado

Hora de toma 10:00
Sigo sin probar una gota de alcohol, me siento bien, me gusta ya ni siquiera me acuerdo, no es algo que tenga en mente.
Hoy también después de 15 días hemos vuelto a tener sexo, ha sido intenso para los dos. Después de tanto tiempo lo he disfrutado.

Gafas y Crossfit, menos medicación

Nic ahora usa gafas mientras usa el ordenador y se ha inscrito a Crossfit, lo que le permite dejar de tomar antidepresivo y aspirinas.

Nic usa gafas y tiene menos dolores de cabeza

Hace ya un par de meses que Nic lleva gafas. Se acercó a preguntar por curiosidad a la óptica, aprovechando que habíamos ido para la graduación y gafas nuevas para mi madre. Nic siempre ha visto muy bien de lejos y de cerca, nunca ha tenido la necesidad de llevar gafas, ni lentillas, ni nada parecido. Su hermano, su padre y madre si que usan gafas bien para leer o durante todo el día.

No recuerdo la última vez que Nic se hizo un examen de la vista, quizá nunca en estos 10 años que llevamos juntos. Hasta ese día. No tardó mucho y los resultados fueron que tiene una leve hipermetropía de 0,75 en el ojo derecho y 0,50 en el izquierdo. Nada grave. Pero dado que por su trabajo pasa más de 7 horas frente al ordenador puede ocasionarle malestares. Uno de ellos son los dolores de cabeza, fue lo nos comentó la optometrista. Sólo las necesitaría para para leer o estar frente al ordenador.

A Nic le costó digerir la idea de tener que llevar gafas para ver, las de sol son una cosa distinta. La veía y parecía no creerlo, quizá pensara “¿¿Yo??, ¿Necesito gafas? Pero veo perfectamente“. La idea de tener que usar un armazón sujetado a las orejas y la nariz, no se imaginaba con ello. Fuimos a tomar un café para que asimilara la idea, para que se convenciera de que podía probar. El dinero no era un impedimento, no eran demasiado caras, considerando una montura sencilla y normal. Pasado un rato seguía incrédula, no creía que realmente las necesitara, pero aceptó.

No tuve que insistir demasiado, le decía que probarlas no le perjudicaría en nada, que si no era simplemente no usarlas. No tenía nada que perder y mucho que ganar: Dejar de tomar tantas aspirinas para el dolor de cabeza. Esos dolores de cabeza que tenía en el trabajo, algunas veces al despertarse.

Ella misma hablaba y hacia comentarios de autoconvencimiento, diciéndose a si misma que era lo mejor. Un proceso interno de comunicación que todos tenemos, en el que sopesamos pros y contras de las decisiones.

Nic usa gafas y tiene menos dolores de cabeza
Los dolores de cabeza no eran por el Trastorno Bipolar, ni por la medicación: Necesitaba gafas

Su respuesta fue que sí, que lo haría, pero siempre y cuando fuera en ese momento, que si lo dejaba para otro día no lo haría. Me imagino porque estaba mi madre y estaba yo, un apoyo moral para no ir sola a hacerlo.

Entre todos seleccionamos algunos modelos de monturas, tardó menos tiempo del que esperaba, después de elegir varios modelos, descartó los que menos le gustaban. Y ya solo tocaba esperar a que estuvieran listas, unos 10 días.

Durante ese tiempo Nic estaba impaciente, no esperó a que le llamaran, ella fue a la óptica al cabo de una semana.

Después de 2 meses de uso continuo durante su jornada laboral podemos decir que los dolores de cabeza se han reducido considerablemente, prácticamente no tiene ninguno, y se queja menos de ellos. Así que no estaban relacionados con la medicación ni con el Trastorno Bipolar, era por el esfuerzo que hacía con la vista.

Si llevar gafas le evita los dolores y por consiguiente tomar menos medicación ha sido una buena inversión.

Ejercicio intenso 2 veces por semana  = menos antidepresivo

En Agosto Nic comenzó a hacer 2 veces por semana Crossfit. En ese momento tomaba 400mg de Litio (Plenur) y 15 mg de Escitalopram. La combinación de ese entrenamiento de alta intensidad y el antidepresivo estaban provocando que por las noches no descansara, que tuviera pesadillas y se despertara constantemente.

Si sumamos que hay más horas de sol, pasa más tiempo despierta, porque su horario en verano es intensivo, podía acabar por darle un episodio de hipomanía. Normalmente estoy pendiente de eso, porque después de las subidas las bajadas se presentan y son mucho peores, más intensas y duraderas.

Ella después de unas 3 semanas me ha comentado como se sentía, con mucha energía y que creía que ya no era necesario tomar el Escitalopram, que lo bajaría hasta quitarlo.

Como su psiquiatra nos ha dado permiso de adecuar la medicación según como se encuentre, comenzó a bajar a 10mg. Durante unos días así, y luego bajar otros 5mg, hasta dejar de tomarlo.

Ejercicio intenso 2 veces por semana menos antidepresivo
Ejercicio intenso menos antidepresivo

La energía que la da el Crossfit, por contradictorio que parezca, le provoca un nivel de actividad mayor, tanto en casa como en el trabajo. Duerme mejor y descansa mejor en general. Hay noches en las que le cuesta un poco más dormir. Pero le ha comentado a su compañero de trabajo y a su jefe que la avisen si ven que está un “poco subida”. Que habría que hacer algo, tomar Valium, dejar de tomar café o reducir las actividades.

De momento va bien, motivada, con energía, estable y sobre todo con una pastilla diaria menos. Ahora mismo solo está tomando Plenur 400mg, lo cual su hígado lo agradece. Ya le comentaremos a la psiquiatra el cambio que de momento no le ha dado cita, será hasta octubre o noviembre.

Cuando la medicación no es eficaz

Después de mes y medio tomando Topamax, no vemos mejoras, los efectos secundarios afectan al estado de ánimo, la libido y los dolores de cabeza siguen.

Dejando el Topiramato

Después de 1 mes y medio de estar tomando 25mg de Topiramato, recetado por la psiquiatra para los continuos dolores de cabeza Nic, ha decidido dejar de tomarlo.

Le insistí en que antes hablara con la psiquiatra, que le llamara para comentarle que los dolores de cabeza no cesaban, comenzaba a deprimirse, y su libido continuaba por los suelos, pero por una razón u otra no la llamó. Lo dejó de tomar a mediados de julio, un jueves (el 13 quizá).

Esos 3 motivos fueron suficientes para saber que la medicación que tomaba no compensaba la razón por la cual comenzó a tomarla. Con el Litio y el Escitalopram venía bastante bien, después de su último episodio depresivo en Febrero. Pasada una semana y media ya se le comenzaba a notar mejoría.

Cuando la medicación no es eficaz
Cuando la medicación no es eficaz

La mejoría al dejar la medicación

Mejoró su ánimo

Ya no se le veía esa mirada triste y apagada. Esa mirada que te dice que está más en sus pensamientos internos que disfrutando del momento, que le da vueltas una y otra vez a lo mismo, preocupada. Un día tendré que hacer un vídeo a partir de fotografías diarias de sus ojos, que de sólo mirarlos podría decir si está de bajón o no.

Es cierto sobre lo que dicen que los ojos son la ventana del alma, hay días que se puede leer la tristeza en ellos, aunque pretenda sonreír, el conjunto de expresiones faciales se nota falso, no lo puede mantener en el tiempo, no puede reírse a carcajadas.

Nic comienza a hablar más, no se aisla, sus compañeros de trabajo han dejado de preguntar si le ocurría algo, se puede tener una conversación con ella, deja de contestar con un si o un no.

Los dolores de cabeza siguen

Aunque los dolores de cabeza siguen, de momento son menos intensos, ha tenido que tomar una que otra aspirina. Para aliviarlos tenemos una esperanza: hace poco visitamos una óptica, Nic se gradúo la vista, y aunque no necesita gafas de uso diario, como yo. Si las necesitaría cuando usa el ordenador, o sea, durante toda su jornada laboral.

La optometrista comentó que puede ser una de las razones por las cuales le duela la cabeza. Así que hemos decidido que las tenga, se las entregarán en breves y probar, sin Topamax, si realmente puede ser una solución a esos dolores.

Tengo que esperanza que así evitaremos que le receten otro medicamento o disminuya su consumo de aspirinas para combatir esos dolores.

Los dolores de cabeza
Cuando la medicación no es eficaz – Los dolores de cabeza

Recupera la libido

Nosotros esperábamos que con los días, con las semanas mejor dicho, su deseo sexual se manifestara en algún momento, que los niveles volvieran a la normalidad, pero tomando el Topamax ha sido imposible.

Nos distanciamos muchísimo, prácticamente nos dejamos de tocar. La terapeuta nos comentó que ahora teníamos que aprender a jugar con ese otro factor, el efecto secundario de baja libido.

Lo intentamos pero ya la suma de 3 medicamentos en contra es complicado llevar una vida sexual normal. Pasadas un par de semanas Nic “despertó” y parece que nuestra vida sexual vuelve a nosotros.

Soy de la idea de que una vida sexual satisfactoria une más a la pareja y permite solucionar conflictos, pero cuando ésta es nula es la causante de la mayoría de las peleas y/o discusiones aunque no se manifieste explícitamente.

Estos 3 son motivos suficientes para dejar una medicación que era “de prueba” para quitar los dolores de cabeza, no logró su función y estaba causando más estragos que beneficios.

En la siguiente cita se lo tendrá que comentar a ver que otra opción nos da la psiquiatra. Una vez que sepamos que tal le ha ido con las gafas nuevas.

Los dolores de cabeza y el Trastorno Bipolar

Años con dolores de cabeza

La migraña que ha sufrido Nic desde hace muchos años y por a cual comenzó a tomar Topamax (topiramato) se había vuelto su eterna compañera.

No éramos conscientes de la frecuencia con las cual tenía dolores de cabeza, algunos días leves otros días más intensos, la ponían de mal humor, no tenía ganas de hacer cosas, el ruido o la música muy alta le molestaban y la solución fácil era: una aspirina.

Una aspirina efervescente, porque desde pequeña a Nic le ha costado tragar pastillas. Es como si la garganta se le cerrara, impidiendo que paso de cualquier pastilla por pequeña que fuese.

Es todo un ritual el tomarse la medicación: primero dar un trago de leche o agua, después meterse la pastilla en la boca e intentar que pase desapercibida, que no toque ninguna parte del interior de su boca, jugando con ella moviéndola hasta que se confunda con el líquido y engañar a su garganta para que no la sienta y pueda tragar.

Ese trago que se escucha, alto y claro, se puede ver el movimiento de su cabeza, cierra los ojos y luego una sensación de alivio. Si en algún momento la pastilla toca su garganta lo más seguro es que le provoque una arcada y hasta el vómito.

Por eso suele pedir las pastillas pequeñas, el Escitalopram y el Topamax de 25mg es de lo más pequeño que he visto, pero el Plenur es mucho más grande, por no hablar de los multivitamínicos como Pharmaton o Centrum, que para ella son “intragables”. Ha aprendido a vivir con ello, pero todos los días batalla.

Aspirinas efervescentes hasta en la sopa

La aspirina efervescente, contraindicada con el Plenur, era su compañera de viaje, con dolores de cabeza que en las peores semanas, 3 o 4 días aparecían.

Yo no recuerdo que lo tomara tan frecuentemente, si le animaba al verla con gestos de dolor y quejarse a tomarla, para que pudiera estar mejor el resto del día.

Pero claro aparecían los efectos secundarios, moretones por diferentes partes del cuerpo, y en ocasiones con una sola pastilla no era suficiente.

Puedes hacerte una idea de cuánta aspirina tomas si ves que en todos tus bolsos (aunque no los uses) llevas al menos una, en el trabajo  en 3 diferentes sitios de tu escritorio, incluso encuentras algunas ya caducas.

En casa siempre había, y la única vez que recuerdo que se acabó en fin de semana. Ve a buscar una farmacia de guardia para comprar, no el paquete pequeño, el más grande que te podían vender.

Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2
Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2

Nuevo cóctel de medicamentos le provoca efectos secundarios

Nic le ha comentado a la Psiquiatra en la cita que tuvo el viernes 23 de junio, la frecuencia de los dolores de cabeza y la cantidad de aspirina que estaba tomando. La psiquiatra le preguntó sondeó sobre como eran los dolores de cabeza con el Topamax, y en efecto eran mucho menos intensos y frecuentes. Así que le recetó, tomar 25 mg de Topamax, añadido a los 400 mg de Plenur y los 15mg de Escitalopram que ya toma.

Nic era consciente de los efectos secundarios iniciales que provoca el topamax. Recuerdo una vez hace ya 9 años, cuando al aumentar la dosis, le provocó lentitud en el habla, le costaba mucho articular palabras y sobre todo la letra R. En tono jocoso, le pedía que dijera lo más rápido posible “Rápido ruedan las ruedas del ferrocarril”. Y le costaba mucho, ella lo sabía y también le causaba algo de gracia.

La dificultad y el tiempo que tardaba en decirlo nos sirvió como una medida para saber que ese efecto secundario iba a menos. Poco días después todo volvió a la normalidad.

Esos dolores de cabeza o migraña y el Trastorno Bipolar 2

Nueva medicación mejor en fin de semana

Es una buena idea comenzar a tomar la medicación cuando llega el fin de semana o los días siguientes los tienes libres. Principalmente para estar atento a los efectos secundarios que te puede causar el medicamento. Tomar nota e informar al psiquiatra en la siguiente cita.

Esta vez y gracias a que la cita fue un viernes, pudo comenzar el tratamiento ese mismo día por la noche, y con ello llegaron los efectos secundarios:

Nauseas y mareos. Se despertó varias veces, se levantó varias veces al baño, no pudo dormir bien el fin de semana. Y tampoco comió lo habitual por las nauseas. Quizá es por eso que el Topamax te hace perder unos kilos, con las nauseas no te apetece comer nada.

Los efectos secundarios fueron a menos conforme pasaban los días, la nauseas y los mareos eran menos intensos. Nic se quejaba menos, los dolores de cabeza, aún tenía, pero la intensidad era menor.

Otro efecto secundario que si es importante es el bajo (o nulo mejor dicho) libido. No le apetece para nada el sexo, es como si olvidara que existiese. Prácticamente no siente nada de deseo sexual ni placer durante las relaciones. Una en estas 3 semanas.

Nic quería después de la primera semana abandonar el topamax, que se suma al escitalopram y el plenur para entre los 3 minimizar su erotismo. Pero le dije que podía ser pasajero, con los días tendría que volver todo a la normalidad, o bien en su caso, podía ser más salvable. Ya lo vivimos cuando tomaba sólo topamax, solo hay que ser “pacientes”.

Después de 3 semanas la veo mejor. No la he escuchado quejarse de los dolores de cabeza, ni de la nauseas, que parece ser muy leves y sin necesidad de tomar una aspirina.