Elementos de la relación Cuidador y Paciente

Relación de parentesco

Es evidente y casi obligado que el cuidador de un hijo enfermo sean los padres (la madre principalmente), o viceversa. Pero en ocasiones no es la mejor receta para todos.

La calidad de esta relación Cuidador y Paciente dependerá mucho de lo que se ha sembrado a lo largo de los años anteriores.

Intensidad de la enfermedad

Aunque se trate del mismo trastorno Bipolar inclusive el mismo tipo no afecta a todos por igual. Algunos pacientes en función a su estilo de vida, los hábitos, adicciones, adhesión al tratamiento, aceptación de la enfermedad, retardo en el diagnóstico.

No debemos olvidar el hecho de que es una enfermedad que afecta al cerebro, por lo que afectará siempre de manera distinta a cada persona aunque las circunstancias sean parecidas.

Edad del afectado

Aunque el Trastorno Bipolar normalmente es diagnosticado a personas de mediana edad, suele comenzar a aflorar hacia el final de la adolescencia, inclusive en algunos casos donde hay predisposición puede que hayan sido niños que hayan padecido depresión.

Se estima que el 50% de los casos de Trastorno bipolar se diagnostica a la edad de 25 años.

Elementos de la relación Cuidador y Paciente
Hacer llorar es fácil. Hacer reír requiere una mayor creatividad. Antonio Salas

Nivel de dependencia

Aquí entra en juego dos variables: Una la responsabilidad cuando el afectado está en periodo de eutimia y cuando esta atravesando un episodio.

En periodos de eutimia el paciente debe hacerse responsable de prevenir un episodio, el cuidador solo debe mantenerse alerta pero guardando la distancia.

En un episodio depresivo o de manía el nivel de dependencia que tiene el enfermo para mejorar, solicitar ayuda, ingresar al hospital, retomar las actividades y estrategias para estar bien es mucho mayor, pero lo ideal es que se limite al episodio, desde los primeros síntomas hasta la recuperación.

Cambios de carácter y de conducta

Aunque el Trastorno Bipolar afecte precisamente el estado de ánimo de las personas, hay pacientes que se vuelven especialmente violentos, lascivos en sus palabras, quienes pierden completamente el control y/o se van de sus casas.

Este punto puede ser especialmente doloroso para el cuidador quien por mucho que intente ayudar simplemente por si mismo no puede volverse impotente.

Apoyo Familiar, Institucional y Social

El Trastorno Bipolar es una enfermedad crónica por lo tanto el cuidador debe hacerse de una base muy fuerte de apoyo social:

Amigos y familiares

En los quienes expresar esos sentimientos, ese estrés, esa impotencia. Si el cuidador no logra sacar de sí todos esos sentimientos acumulados terminará por desgastarse, por rendirse y cada vez las acciones que tome para intentar hacer mejorar al afectado tendrán menos efecto.

Es importante mantener una actitud abierta a las recomendaciones de esas personas cercanas sobre la situación, ellos miran la situación de una manera distinta, pero teniendo siempre un criterio propio para decidir que es lo mejor y que no, en el caso del cuidador principal.

Apoyo institucional

Hace referencia a la seguridad social, a las garantías y facilidades que tiene el cuidador de dejar en manos de expertos al afectado en momentos puntuales (un episodio).

Por ejemplo, llamar a las fuerzas del orden para controlar momentos en los que todo se sale de control, o su integridad física pueda llegar a verse comprometida

De la posibilidad de ingresar durante ese periodo al paciente y que su recuperación sea vigilada por el personal de psiquiatría del hospital más cercano.

Poder acudir a urgencias en una situación de peligro, que sea valorada por el psiquiatra y decida si la mejor opción es que pase unos días internado debe ser una gran descarga emocional y de tranquilidad para el cuidador.

Apoyo Social

Tanto el cuidador como el afectado deben buscar un centro, una asociación, un grupo de personas cerca de su localidad en donde se den terapias de apoyo, psicoeducación sobre el Trastorno Bipolar. Actividades que darán herramientas e información para mejorar el manejo de la enfermedad.

En ocasiones es difícil que los dos asistan, por aceptación y compromiso con la enfermedad, pero si al menos uno de los dos comienza en esa etapa segura ayudará muchísimo en el proceso.

Dejar atrás el miedo, la vergüenza y timidez de encontrarse gente nueva, las experiencias y conocimientos que se adquirirán bien valen la pena para vencer esos pretextos.

Nivel socio-económico y ámbito geográfico

El tener una enfermedad crónica es particularmente caro. Altos costes de la medicación, psiquiatra de cabecera, psicólogos, análisis periódicos.

En algunos casos la seguridad social del estado se hace cargo, otras ocasiones un seguro de salud privado y en el más costoso de los casos el afectado y familia deben hacerse cargo de todos los costes.

Es una variable muy importante para la adhesión del tratamiento: el acceso a la medicación y a profesional sanitario en tiempo y forma.

Manual del Cuidador de una persona con Trastorno Bipolar