Manual del Cuidador – 1.1 El proceso de cuidar: Inicio – Decisión

Inicio – decisión

La vida nos va llevando ante situaciones que en ocasiones no son fáciles, son retos que si los llevamos de la mejor manera posible salimos airosos, nos dan esa sensación de victoria, de triunfo, de bienestar. Sólo así alcanzamos ese punto de felicidad por llegar esa meta de manera satisfactoria.

Cuando nos decidimos a cuidar de nuestra pareja o familiar, tenemos que poner todos nuestros esfuerzos en lograr hacerlo de la mejor manera posible, requiere un compromiso de nuestra persona, pero no para que el otro dependa de nosotros, sino para se complemente, se apoye en esos momentos difíciles.

Consideraciones al convertirte en cuidador

1º paso: Sé Realista

El cuidado de una persona requiere tiempo, es una carrera de fondo, se requiere estar ahí siempre que nos necesiten.

  • Llevar una rutina y una vida tranquila. Debemos hacer todo lo posible por mantener unos hábitos saludables de sueño, alimentación, ejercicio. Mantenernos alejados de trasnochar, el alcohol, las drogas, el estrés continúo, la adrenalina por peligros o que pongan nuestras emociones al extremo. Más aún si es nuestra pareja o la persona con la que vivimos.
  • Tener tiempo para nosotros. No desvivir completamente al servicio de la otra persona, no descuidar nuestra alimentación, nuestro tiempo de ocio y de descanso.
Vivir con miedo no es vivir

2º Mejorar la comunicación

Tenemos que aprender a ser claros en los mensajes que damos (al enfermo, al psiquiatra, a los médicos amigos y familiares) sobre nuestras las necesidades o inquietudes que tengamos.

  • No por repetir demasiadas veces el mensaje se entiende mejor, ni por querer ser elocuentes ni egocéntricos, porque a veces parece que los demás no nos entienden. Lo que sucede es que nosotros no nos explicamos adecuadamente (adecuado al receptor del mensaje y para ese momento en particular). No se puede hablar igual intentando explicar al médico los síntomas en la consulta, que intentar tranquilizar a nuestra pareja y hacer que se tome la medicación.
  • Una buena manera de hacerlo es mientras se toma un café, una infusión, planteando de frente la situación, evitando crear malentendidos e intentando dejar todo claro.
  • Pedir retro-alimentación. Dar la otro la oportunidad de responder. El receptor siempre debe escuchar activamente, procurando asegurarse de que el mensaje que ha recibido es lo que realmente quería decir el emisor. La escucha debe ser atenta, activa e interesada.

Sugerencias para mejorar la comunicación

  • Llama, siempre que puedas, a las personas por su nombre.
  • Cuando debas hacer un reproche o crítica empieza por algo positivo. La regla del 2×1 dice, empieza por dos cosas buenas y luego dí la crítica.
  • No utilices palabras tremendistas o totalizadoras. (siempre me culpas, nunca me escuchas, nadie me entiende, nuestra vida es un caos, esta enfermedad es una tragedia)
  • Desahogate pero no te quejes. Expresa como te sientes, el dolor que te causa, la impotencia que te puede generar, pero no culpes a las personas, demonizar al otro no solucionará el problema.
  • No utilices modos ni palabras agresivas. Solo lograrás que la otra persona se ponga a la defensiva, es preferible que la charla la dejéis para otro momento, porque no conducirá a nada bueno el insultaros, ni decir cosas de las cuales os podáis arrepentir.
  • Cuando la persona con Trastorno Bipolar esté enfermá, esté pasando por un episodio, lo mejor es hacer preguntas cerradas. ¿Quieres ir a dar un paseo? ¿Te has tomado la medicación?

3º Informarnos y conocer la enfermedad

Es básicamente lo que estás haciendo en este momento: leer, buscar información, preguntar a los médicos, al psiquiatra. En Internet y en la biblioteca pública de tu localidad seguramente habrá libros especializados en el Trastorno Bipolar, en la depresión, auto-ayuda (que en algunos momentos vienen bien). No te quedes con al duda, acércate a una asociación, a un psicólogo.

En mi experiencia te puedo decir que los psiquiatras dan poca información sobre lo que es la enfermedad, casi siempre la dejan en manos de asociaciones o de psicólogos, pero no significa que no debamos preguntar. Es sólo que con los que yo he tratado son parcos en sus explicaciones.

Durante un tiempo puede que como pareja os centréis demasiado en la enfermedad, sus aspectos, como os afecta, como se desarrolla en vuestra persona.

Tenéis que volveros expertos en el Trastorno Bipolar para poder mejorar la calidad de vida.

La enfermedad se manifiesta de diferentes maneras en cada persona, en donde interfieren todos los aspectos de carácter, personalidad y sociales.

Lo mejor es comenzar a llevar un diario, notas a las que podáis recurrir y que podáis tomar para ir descubriendo como os afecta en vuestra vida diaria.

Manual del Cuidador de una persona con Trastorno Bipolar