Manual del Cuidador – El proceso de cuidar

El tener a nuestro cuidado a una persona con Trastorno Bipolar

El tiempo que dura todo el cuidado de una persona enferma o que padece una enfermedad tratable (no curable) es en realidad un proceso por el cual el cuidador tiene que vivir y que debe afrontar de la mejor manera posible.

Los que tenemos, llamémosle oportunidad o destino y tomamos la decisión de cuidar de una persona que se encuentra enferma, debemos prepararnos ante situaciones que nos llevarán al límite de nuestra paciencia y nuestro amor si queremos que el viaje nos lleve a un buen puerto y sobre todo que durante todo ese tiempo se viva de la mejor manera posible.

En esta aventura no es el final lo que nos libra de todo, sino es el buen hacer durante todo el proceso.

La autora Margarita Rojas en su libro Cuidar al que cuida, distingue las etapas de cuidar entre enfermedades terminales y enfermedades curables (y yo podría añadir tratables):

Enfermedades terminales

Inicio – decisión
Adaptación
Despedida – duelo
Reintegración

Enfermedades curables (tratables)

Inicio – decisión
Adaptación
Recuperación – Cura
Reintegración

Para tener éxito y poder seguir siendo felices a pesar de la adversidad tenemos que adquirir a una madurez en nuestra persona, una empatía con el otro y a la unidad de ambos.

El proceso de cuidar

En el Inicio – Decisión. El amor y la cercanía con nuestro ser querido que ha sido diagnosticado con Trastorno Bipolar nos llevan a asumir esa responsabilidad, a querer hacerlo, a estar ahí para cuando nos necesite.

En la Adaptación. En esta etapa hemos aceptado que nuestra vida será diferente, estamos probando, ajustando cambios en nuestra rutina, nuestros hábitos, nuestra manera de relacionarnos con la otra persona. Asumimos que el tiempo que dedicábamos a otras actividades va a sufrir un cambio y con lo que disfrutábamos quizá tenga que cambiar un poco, porque puede que sea incompatible con nuestra nueva responsabilidad.

La Recuperación – Cura. En el Trastorno cuando una persona se encuentra estable, se dice que está en eutimia. Durante esta etapa la enfermedad no se manifiesta, pero está latente. Dependiendo de los cuidados y hábitos puede durar días, semanas, meses o años.

La Reintegración. Los agradecimientos por estar ahí en esos momentos difíciles y esa deuda emocional con el cuidador debe ser subsanada. No se puede pretender que haya una dependencia de por vida, simplemente no es sano.

Manual del Cuidador de una persona con Trastorno Bipolar